Defensa del celibato ante los seminaristas
Juan Pablo II celebró ayer la Palabra en el Seminario Diocesano de Madrid; y dijo más de lo mismo. El celibato enriquece, hay que conocer los problemas del mundo y la cultura contemporánea para reconquistar los espacios perdidos por la fe católica, hay que participar diariamente de la misa, y no valen los reduccionismos que muchos sacerdotes, progresistas, utilizan para dar testimonio de Jesús, recordó.El foro era ortodoxo, con numerosos representantes de los neoconservadores -Opus Dei, Comunión y Liberación o Camino Neocatecumenal-. Unos 60 obispos y 1.700 seminaristas de toda España escucharon las alabanzas del cardenal Ángel Suquía, arzobispo de la archidiócesis, a los movimientos eclesiales por haber contribuido a que crezca el número de vocaciones. Suquía entregó la dirección del seminario a las tendencias espiritualistas.
El Papa, que ya la víspera comunicó a los obispos que hay que cuidar con esmero la selección de los formadores, fustigó de nuevo ayer a los sacerdotes progresistas. "El ministerio sacerdotal quedaría vacío de contenido si, en el trato pastoral con los hombres, se olvidara su dimensión soteriológica [de salvación]. Esto se da, por desgracia, en las formas reduccionistas de ejercer el ministerio, como si se tratara de una función de simple ayuda humana, social o psicológica", dijo. Luego defendió el celibato, que permite a los sacerdotes presentarse "como hombres libres".


























































