Confirmación necesaria
La Bolsa asumió el recorte en la rentabilidad de las Letras del Tesoro a tres y seis meses como un punto de referencia necesario en su difícil pulso con la situación económica. La constatación de un comportamiento determinado, y esperado, por parte de los responsables económicos, no trajo consigo, sin embargo, más que una respuesta neutra por parte de los inversores, hasta el punto de que lo mejor que puede decirse de esta sesión es que las cotizaciones no bajaron. El volumen negociado, cerca, de 23.000 millones, sigue mostrando una imagen falsa del mercado, ya que el 63% del total queda a cargo de diez valores. Las esperanzas de una nueva reducción de los tipos de interés se centran ahora en la próxima subasta de certificados del Banco de España, que tendrá lugar el día 3 de junio, aunque en los cálculos tiene un peso importante la tasa interanual de inflación, situada actualmente en el 4,6%, que estrecha el margen de la rentabilidad real y, consiguientemente, la posibilidad de nuevos ajustes a la baja. Los mercados internacionales, con oscilaciones mínimas exceptuando Tokio, contribuyeron a restarle interés; a una jornada en la que sobresale la posibilidad de que la situación planteada por la Sociedad de Compensación y Liquidación, al presentar un expediente de regulación de empleo y saltarse los acuerdos de subrogación de la Ley de Reforma del Mercado de Valores, termine en conflicto colectivo para toda la Bolsa. El índice general ganó al cierre un 0,17%, mientras que el Ibex 35 se anota un avance del 0,25%.


























































