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Recuperar a antiguos votantes, objetivo de campaña para los socialistas

El PSOE reconoce en su guía de campaña electoral que, "por primera vez desde hace 10 años, hay incertidumbre y no es seguro su éxito electoral". Destaca también que la indecisión de antiguos votantes socialistas constituye un importante problema electoral para el partido y aconseja volcarse en el trabajo hacia ese grupo para conseguir que no se abstengan.La mencionada guía fue entregada el pasado lunes por Alfonso Guerra a los coordinadores de campaña provinciales y regionales del PSOE y consta de tres apartados: Análisis general, La campaña del PSOE y Los adversarios electorales.

Los socialistas consideran que el perfil sociológico de los indecisos se corresponde casi con toda exactitud con el perfil sociológico de los votantes del PSOE. Por ello, se indica que es de la mayor importancia incidir en la campaña sobre los indecisos para que vuelvan a votar al PSOE.

Atribuyen el descenso electoral a la crisis económica y a "las campañas de desprestigio lanzadas por el PP, que se ha servido de una política irresponsable y oportunista, basada en la descalificación sistemática del Gobierno, del PSOE y las instituciones básicas del sistema democrático".

En el capítulo titulado Los adversarios electorales, la guía contiene una serie de consideraciones sobre los otros partidos políticos y consejos para los candidatos. Pide a los candidatos que practiquen un discurso "contundente y no estridente", y que la campaña ha de caracterizarse por un discurso positivo, "lo que no obsta para que se rechacen con contundencia las descalificaciones, la demagogia y las falsedades".

En cuanto al Partido Popular, se afirma: "La mejora de las expectativas electorales del PP y el miedo a que dichas expectativas no se concreten en votos, les está llevando a realizar una campana electoral oportunista y con planteamientos contradictorios entre sí, pero siempre buscando los titulares de los medios de comunicación".

Vender un líder

"El PP cree que tiene que vender un líder en estas elecciones y simultáneamente reconoce que Aznar no tiene madera de líder, que no tiene condiciones de liderazgo. Su discurso se mueve entre el catastrofismo y la descalificación -centrado en la corrupción, las supuestas divisiones en el PSOE y la crisis económica- y la afirmación de que van a hacer una campana moderada, buscando el voto de centro. En ningún caso su discurso se centra en una oferta programática, más bien la ocultan".

En cuanto a IU, se afirma que una vez más el objetivo declarado de la dirección de IU es, al igual que el del PP, que el PSOE pierda las elecciones".

"Rechazarán", añade, "que se les recuerde que los comunistas -los miembros del PCE- son mayoría en la coalición e intentarán presentarse ante el electorado como si fueran la única izquierda de este país".

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