El Ministerio
de Asuntos Exteriores británico convocó ayer al encargado de negocios de Irán en Londres -en Gran Bretaña no hay embajada iraní- para que transmitiera su protesta ante su Gobierno por el nuevo anuncio de condena a muerte, esta vez con aumento de recompensa, de Salman Rushdie, autor de Versos satánicos.


























































