El BCH cederá 50 oficinas sobrantes de la fusión al Mercantil de Tarragona
El Banco Central Hispano Americano (BCH) quiere convertir su filial Mercantil de Tarragona en su segunda marca en Cataluña. Recién superada la primera etapa de la fusión, el BCH se ha encontrado con alrededor de 50 oficinas sobrantes de las 600 que tiene en Cataluña debido a la duplicidad de redes de los antiguos bancos Hispano Americano y Central.
Fuentes del Hispano aseguran que "no se venderán oficinas" y se potenciarán los bancos filiales regionales de Jerez, Valencia y Granada. Por su parte, fuentes del Mercantil afirman que la dirección del Hispano ha expresado su intención de potenciar la red del banco y sólo falta ver "en qué medida se hace y en qué plazo".
Hace cuatro años el Hispano mantuvo contactos para vender el banco. Los contactos no fructificaron y el Hispano decidió reducir la red del Mercantil absorbiendo nueve de sus 21 oficinas y cerrando otras cuatro no rentables. La fusión entre el Central y el Hispano ha cambiado la situación y el BCH apuesta ahora por una política de segundas marcas a nivel regional.
El Mercantil de Tarragona, que opera con siete oficinas en Cataluña, nació hace 30 años cuando el Hispano Americano compró el Banco de Valls y lo fusionó con el Mercantil Industrial.


























































