Irán suspende las actividades de la Cruz Roja y expulsa a sus miembros
El Gobierno iraní decidió ayer suspender las actividades del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en su territorio y concedió a sus miembros una semana para abandonar el país, según informó la agencia oficial de noticias Irna.El viceministro de Asuntos Exteriores Manuchehr Motaki señaló que se había adoptado esta medida en respuesta a las "violaciones cometidas por los funcionarios del CICR que contradicen lo que debe esperarse de ellos".
Paul-Henri Morad, portavoz del CICR, confirmó ayer en Ginebra la decisión del Gobierno iraní y lamentó la medida. "Esperamos poder volver lo antes posible", añadió Morad, que dijo no poder comentar los motivos de la expulsión.
La Irna cita como ejemplos de los comportamientos de los funcionarios del CICR las frecuentes violaciones "de los límites de su autoridad y de los deberes que contempla la convención de Ginebra".
El CICR ha sido muy activo en el intercambio de prisioneros entre Irán e Irak durante los ocho años de la campaña militar entre esos dos países (1980-1988). La semana pasada estaba previsto el intercambio de otros 200 prisioneros. El acuerdo, logrado con la mediación del CICR, se firmó en Ginebra. Pese a ello, no ha habido intercambio alguno. Según Irak, "muchos de los prisioneros de guerra iranies rechazaron volver a casa delante de los funcionarios del CICR que los interrogaban".
Fuentes diplomáticas indican que Irán conserva todavía unos 30.000 prisioneros de guerra. Teherán dice que Bagdad aún tiene 5.000 soldados suyos, pero Irak rechaza esta cifra por ser "demasiado elevada".


























































