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Tribuna:
Tribuna

Sin novedad

El frente bursátil está en calma. Los generales de la inversión meditan en sus cuarteles de verano la estrategia de la próxima ofensiva y, a decir de los escasos combatientes que permanecen en sus puestos, a pie de parqué, a estas alturas nadie tiene muy claro si el otoño traerá consigo ataques a las -cotas más altas o repliegues generalizados en línea con las teorías de la defensa elástica. El mercado espera el IPC de julio para calcular sus próximos movimientos y no arriesga. El índice se resiste a abandonar la cota del 270% y los tanteos vendedores y compradores parecen calculados al milímetro para evitar alterar la línea imaginaria que separa el aburrimiento del pesimismo. Pero que el frente esté tranquilo no quiere decir que algún osado, bisoño o suicida no intente ganar escaramuzas muy controladas. Ayer, Petromed, con apenas 6.000 títulos, consiguió rozar su máxima anual y ganar 1.000 pesetas. Típico movimiento de verano, protagonizado en esta ocasión por BBV Interactivos. Petromed, blanco de rumores, sufrió bruscas oscilaciones en sus precios. Con partidas de 25 y de 50 títulos, las diferencias entre precios máximos y mínimos del valor llegaron a superar las 2.000 pesetas. Hoy, martes y 13, la Bolsa espera un IPC neutro. Ni excesivamente favorable, ni tan malo como para trocar expectativas.

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