Artificieros de

la Guardia Civil de Mondragón (Guipúzcoa) desconectaron ayer un dispositivo eléctrico unido al depósito de gasolina de un vehículo. Las sospechas de que pudiera contener una bomba alertaron a los agentes. Los artificieros comprobaron que no existía ningún explosivo en el automóvil tras tres horas de inspección.-


























































