Un empresario mallorquín reconoce haber entregado cinco millones al CDS
Por primera vez de manera pública, un empresario ha reconocido haber entregado dinero para financiar un partido político. El mallorquín Jaume Moll Triay ha confirmado a este diario que donó 5 millones de pesetas a los dirigentes del CDS en Baleares en 1987. Moll es propietario de la cadena hotelera Royaltur, concesionarla de la gestión de alojamientos de la Expo 92 y tiene inversiones en marcha en Cádiz por 60.000 millones de pesetas.La noticia ha provocado la polémica en Mallorca, no tanto por la magnitud del patrocinio político o su legalidad -la ley de Financiación de Partidos permite las donaciones particulares de hasta 10 millones-, sino por la crisis que ha provocado en el municipío de Sant Llorenç des Cardassar, en el que Moll concentra inversiones en la playa de Sa Coma. El alcalde, Tomeu Pont -del CDS-, y el senador y dirigente centrista Francese Quetglas han asumido haber recibido la ayuda, que, indicaron "no ha condicionado ninguna decisión ni implicado petición ilegal por parte de Moll".
Antoni Sansó, concejal del Partit Socialista de Mallorca, que gobierna en el municipio coaligado con el CDS, ha presentado su dimisión y ha pedido explicaciones al alcalde. Moll Triay, que ha recibido del MOPU la concesión preferencial por veinte años de la playa de Sa Coma, reclama ser investigado.


























































