El Barcelona derrotó al campeón vigente en la Copa de Europa

El Barcelona ha elegido la defensa como vehículo para el éxito. En la Copa de Europa, especialmente. El equipo azulgrana es el que menos tantos ha soportado en la primera vuelta, con un promedio de 71 por partido. Ayer, con Epi ausente por lesión y frente a un equipo que un día de abril del año pasado, en Múnich, le robó su teórico papel preponderante en el continente, la asunción de esta estrategia se radicalizó.Era, tal vez, la única estrategia válida para superar al espléndido equipo yugoslavo. Los jugadores azulgrana se convirtieron en la sombra de sus respectivos pares. Bajo la canasta del Barcelona se fagocitaron las jugadas. Los yugoslavos mostraban las variadas y excelentes virtudes de sus acciones. Pero en todo instante había un jugador del Barcelona que molestaba el más mínimo de sus movimientos.
Bajo la canasta del Jugoplastika sucedió todo lo contrario, especialmente durante el primér tiempo. Todo convergía en el mismo punto Se buscaban las acciones de uno contra uno de Jiménez o Norris o bien las posiciones claras a menos de dos metros del aro. Jiménez realizó su mejor partido desde hace meses. Además de su iniciativa en el ataque, se encargó de marcar a Kukoc, muy por debajo de lo que en él es habitual.
A la espera de los otros tres encuentros de hoy, el Jugoplastika y el Barcelona llevan 14 puntos; el Limoges y el Aris de Salónica, 12; el Maccabi de Tel Aviv y el Philips de Milán, 10; el Den Holder, 8, y el Lech Poznan, 7.


























































