Cita con Neptuno
A medida que la nave espacial Voyager 2 se adentra cada vez más en el espacio mandando informes y fotografías de Saturno, Urano y ahora de Neptuno, cada vez resulta más y más difícil para los que se han quedado atrás comprender la enormidad de las distancias. Un detalle puede explicarlo. Las órdenes de vuelo al Voyager 2 desde la base de Pasadena hay que darlas poco a poco, ya que los seis ordenadores de a bordo poseen en conjunto sólo 32 K de memoria, la milésima parte de la capacidad de cualquier ordenador personal con tratamiento de textos. ¿Y por qué una nave espacial tiene sólo 32 K de memoria? Porque dejó este planeta en 1977, cuando los ordenadores eran un sueño futurista, cuando las calculadoras de bolsillo y el chip de silicio eran algo muy nuevo. El Voyager 2 ha estado viajando a unos 16 kilómetros por segundo desde antes de la revolución de los ordenadores, antes de que existieran los contestadores automáticos de teléfono y antes de la presidencia de Reagan. Durante todo este tiempo, éste y su gemelo el Voyager I han tomado fotografías aplicadamente. Están los volcanes de Júpiter, las gigantescas bolas de nieve en los anillos de Saturno, la neblina y los relámpagos en la atmósfera de Urano. Ahora, con el Voyager 2 a 4.800 kilómetros de Neptuno, los científicos ya pueden distinguir cuatro anillos y su visión mejora. La NASA está recogiendo las imágenes por satélite y ofreciéndolas a las emisoras de televisión. 16 de agosto


























































