Discriminación por edad
Soy español y resido en Miami, Florida (EE UU), y, para no desconectarme de la realidad de mi atria, leo habitualmente EL PAÍS. Me llamó mucho la atención el del martes 5 dejulio, en el cual viene publicada una carta de una chica, con el título Reflexión del parado. En ella indica que a partir de los 26 años ya no se es joven en España para encontrar trabajo. Realmente es increíble hasta dónde llega la discriminación por la edad. La Constitución de 1978 dice que nadie debe ser discriminado por creencias religiosas, raza, sexo o ideas políticas. Sin embargo, apenas habla nada en cuanto al trabajo. El artículo 35.1 dice: "Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión y oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo". Éste es un artículo incompleto y ambiguo. En realidad se suponía que hablase también de edad, religión, etcétera. Para efectos de una verdadera normativa, tendría que poner: "Tampoco debe ser discriminada la persona en cuanto a la edad para trabajar". En fin, lo que está pasando en España en cuanto a la edad para trabajar causa risa, si no fuera por la gravedad que encierra todo esto. Parecemos un país del Tercer Mundo. Es una auténtica desvergüenza ver los anuncios en los periódicos relacionados con la oferta de trabajo. ¡Señores! ¡Clarifiquemos nuestras mentes! ¡Discriminar por razón de edad es tan grave como hacerlo por raza, religión o ideas políticas! ¿Es que a los españoles nos han bloqueado de tal forma la mente que no nos damos cuenta de la gravedad de todo esto?Hace tiempo que vengo observando este fenómeno sui géneris en España. Yo tengo 37 años y, si quisiera irme para mi país, a lo único que tendría derecho es a morirme de asco, como acertadamente dijo la chica en su carta. En realidad, nuestra querida España, como diría la cantante Cecilia, no ha cambiado nada en lo tocante ajusticia social, igualdad y otros derechos que son fundamentales para los pueblos. El cambio tan cacareado se quedó en nada.-
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