Utilizar al Ejército

El Congreso norteamericano aprobó la semana pasada la utilización de las Fuerzas Armadas para coordinar la lucha antidroga y cerrar las fronteras a la entrada de narcóticos.
El problema es que la Administración dirige sus esfuerzos a sellar las fronteras, algo absolutamente imposible y que sólo provocaría un encarecimeinto de los narcóticos y más crimen, y no afronta la cuestión clave: Estados Unidos está inundado de drogas porque hay una fabulosa demanda: 90 millones de ciudadanos con edad de votar han tomado estupefacientes.
El Pentágono es reacio a su utilización como policía antidroga y el uso del Ejército para una labor de detenciones en aguas internacionales no tiene precedentes en Estados Unidos. Puede provocar problemas legales y ser incluso anticonstitucional, advierten congresistas y expertos.
Se calcula que el cierre total de las fronteras a la entrada de la droga procedente de Latinoamérica exigiría la utilización de 1.000 cazas de la Fuerza Aérea, 90 batallones de Infantería, decenas de buques y la construcción de 58 aviones de vigilancia electrónica.


























































