Ir al contenido
_
_
_
_

El Nobel a Óscar Arias impulsa el proceso de paz en Centroamérica

La concesión del Premio Nobel de la Paz a Óscar Arias, de 46 años, fue saludada ayer en todo el mundo como un gran impulso moral al actual proceso de paz en Centroamérica, lanzado con un plan propuesto por el presidente de Costa Rica que cristalizó en el histórico acuerdo Esquipulas 2, firmado el pasado 7 de agosto en Guatemala por los cinco jefes de Estado de la región.

El comité del Parlamento noruego basó su decisión en el reconocimiento de Arias como "el principal arquitecto" del plan que lleva su nombre y en su "importante contribución al posible retorno de la estabilidad y la paz a una región largamente afectada por conflictos y guerras civiles"."Es el día más feliz de mi vida", dijo el jefe de Estado costarricense, quien ayer declaró a una emisora francesa: "Una nueva ayuda a la contra entorpecería todo el esfuerzo que hemos hecho por cumplir con el acuerdo de Esquipulas 2. Si se nos deja solos, sin interferencias foráneas, sabremos asumir el reto de devolver la paz a 25 millones de seres humanos". Eran palabras con un destinatario claro: Ronald Reagan. Sin embargo, el presidente de EE UU no fue una excepción en el coro de felicitaciones que recibió Arias, que incluye a los líderes centroamericanos y de todo el mundo. Reagan, en un primer momento, se limitó a decir: "Le felicito"; pero más tarde, el más directo responsable de que prosiga la ayuda a los rebeldes antisandinistas aseguró: "Arias merece plenamente el premio por haber comenzado a poner a la región centroamericana sobre la ruta de la paz".

El acuerdo de Esquipulas 2 prevé para los países en conflicto la amnistía, el alto el fuego, la democratización y el cese de la ayuda a los rebeldes. Desde su aprobación, el 7 de agosto, se ha impulsado el diálogo en El Salvador, Nicaragua y Guatemala.

Páginas 2 y 3

Editorial en la página 10

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_