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El estilo Reagan

En las primeras tres cuartas partes de su presidencia, Reagan parecía ser un administrador del que cualquier alto directivo podía aprender. A partir de noviembre se ha convertido en un caso de estudio a evitar. ¿Qué ha ocurrido? ¿Era totalmente errónea la primera impresión?La pregunta no tendría mucha importancia si Reagan hubiera sido un presidente mediocre. Pero las realizaciones de sus seis primeros años no son ilusorias. Actualmente: se está llevando a cabo un examen crítico del estilo de Reagan como administrador. Se pueden extraer lecciones del desastre del Irangate y de los esfuerzos de Reagan por corregir sus equivocaciones.

Al igual que cualquier estilo gerencial, el de Reagan tiene sus puntos débiles y sus puntos fuertes. El hecho de delegar poderes libera a un ejecutivo para comunicar directivas, objetivos y entusiasmo, una función de liderazgo que el carismático Reagan ha elevado a sus cotas más altas.

El primer gran error de Reagan fue dejar que Donald Regan se convirtiera en el principal hombre fuerte de su segundo mandato. Según expertos en dirección de empresas, el segundo error fue no continuar con agresividad su maniobra iraní. Según el informe de la comisión Tower, "en ningún momento insistió en revisar lo realizado y exigir responsabilidades". Muchos ejecutivos que delegan poderes se basan en sistemas de seguimiento para controlar con regularidad las principales iniciativas.

25 de abril

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