El Estudiantes sufrió la 'casi ausencia' de Gil

No es lo mismo jugar con Gil que sin Gil porque hace el efecto de que al Estudiantes le falta algo. Le faltan burbujas, que suelen ser producto de la exacta combinación de unas dosis de Gil, bastantes de Russell y el refrescante aroma de la Demencia. Ayer, sin Gil en la pista durante 27 minutos, Russell se encontró muy desasistido. La Demencia, por su parte, empezó demasiado fría, desmusulmanizada, sin disfraz, y eso también se notó.Ante esa circunstancia, el Caja de Álava presionó descaradamente al joven base estudiantil Antúnez, nervioso y lento, tratando de romper el juego del equipo local. Lo fue consiguiendo, porque el Estudiantes no pudo sacar el contraataque y Montes se vio obligado, a su pesar, a subir la pelota demasiadas veces. Garrido, el técnico local, dio oportunidad a Román, otro base joven, que se mostró rápido y nervioso. Román sí sacó el contraataque. Pero, Garrido, en un exceso de probaturas, aguantó demasiado tiempo en cancha a Amón, un pívot también joven, demasiado impreciso en acciones ofensivas. Tanta probatura era una oportunidad para el Caja de Álava, que tenía que terminar por aprovecharla.
Sin embargo, el equipo vasco comenzó a dominar cuando salió Gil a la cancha, casual circunstancia. Porque, en un momento, Román se vio tan confiado, tan bien, tan suelto, que empezó a jugar con alegría y a contagiaría al equipo. Dio la sensación, entonces, de que Estudiantes se marcharía, pero fue un espejismo porque a jugadas de cierta espectacularidad correspondieron espectaculares fallos. La cuestión fue que Gil se encontró con el partido un tanto complicado y, medio cojo como estaba, no pudo solucionarlo.
El Caja de Álava, con una pareja que no es un primor en el rebote pero que parece destinada a asegurar una media de 60 puntos por partido, supo hacer las cosas cuando el partido se decidía; entre ellas, los triples decisivos de Ortega y, fundamentalmente, jugar con Jeelaniy Micheaux.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
Feijóo acepta enviar sus mensajes con Mazón el día de la dana que la jueza le pidió “voluntariamente”
Lotería Nacional: sorteo del jueves 1 de enero
La Nochevieja de los famosos: Elsa Pataky y Chris Hemsworth en un barco o el resumen del año de David Beckham sin su hijo Brooklyn
Dormir mejor como propósito de año nuevo: “La ansiedad y el drama no favorecen el sueño. Así que desconecta las aplicaciones de sueño”
Lo más visto
- Un petrolero perseguido por Estados Unidos en el Caribe pintó una bandera rusa en un intento de escape
- Jubilarse a los 66 años y 8 meses llega a su fin: la nueva edad de retiro de 2026
- El vestido de Cristina Pedroche en las Campanadas 2025: un traje hecho con sus anteriores estilismos y en recuerdo a las personas con cáncer
- Sandra Barneda: “Eso de las izquierdas y las derechas es arcaico, un pensamiento que solo sirve para marcar distancias”
- Crece el “analfabetismo religioso”: dos de cada diez catalanes no saben qué se celebra en Navidad




























































