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La policía intentó trasladar de hospital a un menor herido de bala, afirma su tutor

Enrique de Castro, sacerdote y tutor del menor Javier Quintana, declaró ayer que éste fue herido de bala el pasado jueves por disparos efectuados por la Policía Nacional, y que ésta intentó trasladar al muchacho de hospital sin orden judicial. El muchacho, de 16 años de edad, recibió un impacto de bala que le ha afectado a la médula y que, según los médicos que le atienden, puede dejarle paralítico.

Javier Quintana y otro menor fueron detenidos, según la versión policial, después de haber robado una furgoneta cargada de pollos y huevos en la que se dieron a la fuga. La policía persiguió entonces el vehículo sustraído y efectuó varios disparos a las ruedas. La versión oficial precisa que la furgoneta se estrelló contra unos vehículos aparcados después de que su conductor perdiera el control de la misma.

Enrique de Castro se refiere al testimonio de cinco personas que vieron cómo el disparo que causó la herida a Javier Quintana se produjo después de que éste hubiera abandonado el vehículo en el que huía. Los testigos señalan que el herido fue golpeado y arrastrado por el suelo con posterioridad.

Quintana fue trasladado después al hospital Primero de Octubre. Su tutor señala que la policía intentó trasladarle ayer de centro sanitario sin la correspondiente orden judicial, pero que el juez de guardia dio instrucciones para impedir su traslado "cuando ya estaba en el ascensor".

De Castro señala que la detención de Javier Quintana "no está nada clara", por lo que ha presentado una petición de habeas corpus ante el Juzgado de Instrucción número 18, que ha sido admitida. Según el sacerdote, el fiscal que visitó a Quintana tras su detención comprobó la presencia de hematomas que, en un primer momento, no habían sido certificadas por el médico del hospital.

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