Un vigilante de banco se dispara dos tiros en un lavabo tras ser sancionado laboralmente
Un empleado de la división internacional del Banco Central, donde trabajan unas 400 personas, se disparó ayer dos tiros en uno de los lavabos de las dependencias del citado servicio bancario, situadas en el número 38 de la calle de Serrano. El suicida fue trasladado al hospital Provincial, donde ingresó cadáver. Según informaron compañeros del fallecido, éste había sido suspendido de empleo y sueldo por tres meses poco antes de intentar ejecutar su propia muerte.El fallecido, cuyo nombre corresponde a las iníciales M. M. G., de 48 años, era vigilante jurado y pertenecía a la plantilla de los servicios de seguridad del Banco Central. Al parecer, siempre según algunos de sus compañeros, el vigilante tenía en los últimos tiempos problemas con la empresa a causa de algunas irregularidades presuntamente cometidas por él. Entre otras, sus compañeros citaron que había percibido del banco una elevada cantidad de dinero en concepto de anticipos y se resistía a devolverla.
En la mañana de ayer, el vigilante fue llamado a su despacho por el jefe de personal, que le comunicó que estaba suspendido de empleo y sueldo durante tres meses por la citada divergencia económica y otras presuntas irregularidades laborales. Hacia las 14.15, el sancionado se encerró en un cuarto de baño con un arma de fuego y, según los primeros indicios, se disparó dos tiros consecutivos en una sien.


























































