La Seguridad Social italiana
estudia una importante reducción de sus prestaciones en materia de pensiones, sanidad y educación, según una propuesta presentada, en medio de una fuerte polémica, por el ministro del Tesoro, el democristiario Giovanni Goria. El Gobierno italiano respalda el proyecto, consistente a grandes rasgos en garantizar una asistencia eficaz a los que "tengan verdadera necesidad de ello", a costa de menos prestaciones para los económicamente pudientes.


























































