GENTE
Emeterio Fernández,
párroco desde hace 16 años de Milagros, un pueblo burgalés, ha sido denunciado ante el juzgado por siete de sus jóvenes feligreses a causa de su expeditiva reacción a una broma que le gastaron. Durante la misa dominical del día 11, don Emeterio dedicó hora y media del sermón a la lectura de una pastoral de los obispos en contra del aborto. Cuando volvía a casa en compañía de su sobrina, los jóvenes le salieron al paso coreándole: "¡Emeterio, aborto, Emeterio, aborto!". El párroco entró en su domicilio, del que salió pistola en mano y gritando: "Ya estoy hasta arriba de todos vosotros y no tolero que de Dios, de su Iglesia y su doctrina digais nada porque estoy dispuesto a dar la vida por Él".


























































