La música española, en tres grandes códices medievales
Entre la varia y múltiple actividad española en el campo de la música antigua, la del Grupo Universitario de Compostela, que dirige Carlos Villanueva, se califica por su calidad, buena orientación musicológica (no en vano Villanueva es discípulo directo del padre José Carlos Calo) y una evidente predilección por el repertorio anterior al Renacimiento.
Siguiendo las transcripciones de Anglés, López Calo y el propio Villanueva, los cantores y músicos compostelanos ofrecieron al público del. Festival de Otoño que acudió al Museo del Prado amplios ejemplos de tres grandes piedras básicas de nuestra música y de la de Occidente: el Códice de las huelgas, de Burgos; el Calixtino, de Santiago, y el Llibre vermell, de Montserrat. Si en el Llibre vermell montserratino se conservan las únicas danzas religiosas medievales, con su música -según dice Anglés-, en los otros dos -anteriores, tal señala López Calo- se nos muestra el incipiente movimiento polifónico.
La aventura de traer a nuestro espíritu actual, por músicos de hoy, las voces de este lejano mundo, tan pleno de belleza en la desnudez de su lírica, es de todo punto apasionante. A ella se entregan con fervor y conocimiento los cantores Milagros Otero, Carmen Subrido, Vicente Encabo y Femando Olbés y los intrumentistas Manuel Arias, José Carlos García, Francisco Luengo y el director, Villanueva.


























































