El Gobierno tiene paralizada la reforma de la psiquiatría
La reforma de los manicomios, que iniciaron psiquiatras progresistas durante los últimos años del franquismo, se encuentra estancada. La mayoría de los psiquiatras reformistas militaban en partidos situados a la izquierda del PSOE y pudieron trabajar sin grandes obstáculos con el Gobierno de UCD, hasta que el PSOE ganó las últimas elecciones generales.A excepción de Asturias, todas las comunidades autónomas han pospuesto la reforma hasta que las Cortes aprueben, en septiembre, la ley de Sanidad, que incluirá la asistencia psiquiátrica dentro de la sanidad general. Los enfermos mentales acogidos a la asistencia pública residen en grandes hospitales psiquiátricos, con una media de 1.000 plazas, costeadas en su mayor parte por el tercio del presupuesto de que disponen las diputaciones.
En un comunicado hecho público por la Asociación de Neuropsiquiatría ante el caso de la niña Virtudes, de Lugo, los psiquiatras denuncian la apatía de las autoridades locales y estatales para afrontar de una vez la reforma de la asistencia psiquiátrica en España, que se limita actualmente a tener encerrados en manicomio-sasilos a unos supuestos enfermos mentales cuyo diagnóstico sociológico se resume en que son pobres, ancianos y solteros. No coinciden con esta apreciación el cura y el alcalde de San Juan de Amandi, en Asturias, quienes han advertido, a través del concejo, que están dispuestos a hacer uso de la fuerza para impedir que la Consejería de Sanidad traslade a una fundación-asilo de Amandi a 40 ancianos procedentes del Hospital Psiquiátrico de Oviedo.
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