La Prensa turca tiene prohibida,
por orden del comando del estado de sitio de Estambul, toda mención de los antiguos dirigentes políticos del país, a los que se impide tener actividad en sus partidos por un período de nueve años. Las autoridades militares han amenazado con cerrar los periódicos si continúan publicando fotos y artículos de Bulent Ecevit y Suleiman Demirel.


























































