Ramón Fuster,
de 70 años, que fue durante 40 años secretario del Ayuntamiento de Oliana (Lérida), ha sufrido durante diez días la mayor cencerrada que se recuerda en la comarca del Alt Urgel, por la que tuvo que pagar 40.000 pesetas. El ex secretario rompió sus tres años de viudez casándose en segundas nupcias a principios de diciembre, por lo que los vecinos decidieron darle la tradicional cencerrada. Desde el 21 hasta el 31 de diciembre, más de 150 personas se congregaban diariamente ante su vivienda armando un escándalo ensordecedor. Ramón Fuster se negaba a salir y saludar y, sobre todo, a entregar la cantidad de dinero que ordena el código de honor en estos casos para que el pueblo lo celebre con una fiesta. Fuster, echando chispas, según los vecinos, llegó incluso a llamar a la Guardia Civil, que prefirió no intervenir contra la tradición. Impotente Fuster para acallar el ruido de tambores, cacerolas y otros instrumentos accedió por fin a sacar del calcetín los 8.000 duros para la fiestante


























































