El Cajamadrid menospreció al Basconia
Cuando todo parecía más que sentenciado, 12 puntos arriba el Cajamadrid y restando siete minutos, los errores de los madrileños y los aciertos de los vitorianos a punto estuvieron de dar la vuelta a un partido que desde el inicio había sido dominado con claridad por los locales. Hollis no fue anoche la estrella de su equipo -al menos no se exhibió, pero su sobriedad y su lucha bajo los tableros fueron el acicate necesario para que un cuadro sin alardes se lo pusiera dificil a un Cajamadrid confiado en su prepotencia.El Cajamadrid comenzó sin dar tregua a su rival y pronto dominó el marcador con comodidad. El paso por el quinto minuto suponía ya una ventaja de 14-6, aunque posteriormente, y en un espejismo, se produjera empate a 20 puntos.
Tras el descanso, José Luis Llorente, que había entrado por su hermano, estaba manteniendo bien al equipo, sin excesivos problemas. Tomás González debió entender que todo estaba controlado y se permitió el lujo de sentar al base titular, buscando darle minutos de juego a Toño Llorente. Pero Chema Capetillo dio entrada a Davalillo y el Basconia cambió de color. Doce puntos abajo a los 33 minutos, tres balones robados por Davalillo, varios errores en ataque del Caja y 78-78 a los 37 minutos. González tuvo que recurrir de nuevo a José Luis Llorente en pleno apogeo vitoriano para que la victoria se quedase en casa.


























































