Traducir en TVE
No vi el día 18 de marzo el programa de TVE a que se refiere el señor Galindo en su carta publicada el día 27. Por ello me abstengo de opinar -aunque los errores que menciona sean de bulto-. No obstante, por estar mi profesión en tela de juicio, no puedo quedarme indiferente ante la crítica -una entre tantas y casi siempre con fundamento-.Es triste que, aun siendo muchísimos los programas de TVE en que intervienen traductores o intérpretes, como es mi caso, la gente sólo recuerde que existimos cuando alguien, ejerciendo el intrusismo, se pone en evidencia.
Ha dado en la diana, señor Galindo, y le aclaro: aunque no cabe duda de que es la nuestra una de las profesiones más antiguas, nobles y útiles que se conocen, en este país y en el siglo XX aún sigue siendo casi totalmente anónima.
Cualquiera puede traducir números por nombres y todología por tautología. Cualquiera, sí señor. Impunemente.
Hasta que decidan hacernos la venia de incluir nuestros nombres y apellidos en las largas listas que enumeran a los colaboradores de cada programa. Por lo que a TVE se refiere. Mejoraría la calidad incrementando la responsabilidad de algunos y eliminando radicalmente a otros.
Como anécdota gráfica, recuerdo que Matías Prats nos contaba ayer mismo, durante la retransmisión de una corrida, los nombres de los toreros, de los caballos y de quienes les peinaban las crines.
Y yo le pregunto, señor Galindo: ¿ha sabido usted alguna vez quién traduce o interpreta los millones de palabras que otros muchos millones de personas oyen a diario en ese mismo medio? / miembro de la Asociación Profesional Española de Traductores e Intérpretes (APETI) y de la Asociación de Intérpretes de Conferencia de España (AICE).


























































