Suárez ratifica a Pujol la soberanía de los diputados del CDS en el Parlamento catalán
"La visita de Suárez a Barcelona ha servido fundamentalmente para desengañar a Pujol". Con esta escueta frase resumía ayer un cualificado dirigente del Centro Democrático y Social (CDS) de Cataluña la estancia de 48 horas en Barcelona del ex presidente de Gobierno, Adolfo Suárez, y su entrevista de casi cuatro horas con Jordi Pujol en la Casa dels Canonges, residencia oficial del presidente de la Generalitat. Suárez recordó a su interlocutor que la práctica de telefonear a Madrid cada vez que los diputados catalanes del CDS le plantean problemas en el Parlamento catalán no puede continuar.El ex presidente del Gobierno, en la reunión que mantuvo anteayer con sus diputados en el Parlamento catalán y ayer con las cuatro gestoras provinciales del partido, puso especial interés en resaltar que los responsables del CDS en Cataluña son soberanos para adoptar decisiones que afecten a la política catalana. "Hemos roto el eterno problema de que nosotros decíamos blanco y Madrid decía negro. Ahora, como se demostró en la moción de censura a Laporte, nosotros adoptáremos las decisiones".
Suárez mantuvo, sobre todo en la reunión con los diputados en la Cámara catalana, una postura muy crítica con la política que está realizando Convergéncia en la actualidad y vaticinó que CiU perderá las elecciones autonómicas si no modifica su orientación.


























































