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Gente

La reina Isabel

de Inglaterra sufrió el pasado domingo en Escocia las consecuencias pegajosas de la resina: Geoff Capes, campeón en el deporte escocés de lanzar troncos de pinos, le advirtió del peligro, pero la soberana británica no hizo caso y le dio la mano al victorioso lanzador. El resultado fue que los guantes de la reina quedaron totalmente inservibles para seguir saludando a campeones después de estrechar las manos de Capes, en las que éste había puesto resina para hacer más seguro el lanzamiento. Los príncipes de Gales, Diana y Carlos, asistieron divertidos a la escena.

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