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Cartas al director

Varias cartas

recientemente publicadas en EL PAIS en torno a la cuestión de la autonomía valenciana se refieren a la denominación del idioma que se hablaba -y síguese hablando- en el antiguo Reino de Valencia.Algunos de sus corresponsales se declaran por llamar al idioma lengua valenciana"; otros discrepan de esta opinión y no quieren ver en el habla valenciana más que una variación dialectal del catalán.

Quisiera recordar que la más antigua denominación del valenciano -la más tradicional también- es lengua lemosina" o "lemosín". Es el término utilizado por todos los antiguos autores, y no hay que olvidar que uno de los primeros libros impresos en Valencia por Alonso Fernández de Cordoba y el álemán Lambert Palmar, en 1477, una biblia en lengua vulgar al uso de los valencianos, era titulado: Biblia en lemosín.

Fundamentalmente y científicamente, el lemosín es la variante dialectal más septentrional -con el auvernés- del grupo lingüístico occitano. Se habla todavía este idioma en el territorio de la antigua provincia de Lemosín (Francia), constituido desde la revolución de 1789 por los departameritos de Haute-Vienne, Corréze y parte nordeste de la Dordoña. Cuenta con una literatura moderna muy activa y se enseña en la Universidad de Limoges, que edita gramáticas y diccionarios.

Históricamente, la fama literaria de los grandes trovadores lemosines -Jaufre Rudel, Bernat de Ventadorn, Giraut de Bornelli, Bertran de Born, Arnau Daniel...- hizo, desde los siglos XII-XIII, que se designará preferiblemente "lemosín" a los dialectos romances cuya unidad lingüística era patente en esta época, desde Limoges (Lemotges), al norte, hasta Elche, al sur. Cada año, en esta ciudad, se representa, los 14 y 15 de agosto, una de las más curiosas ceremonias religiosas de España: un misteri en lengua lemoslna del siglo XIII, aunque en la versión polifónica de Pérez de Orihuella (siglo-XVI).

En los tiempos de Bernat de Ventadorn -y hasta en los de Ausias March- se tenía una conciencia clara de pertenecer a una misma cultura -la del paratge y de la cortesia-, y sólo la cruzada francesa contra los países d'Oc (1209-1212) acabó con la unidad lingüística y canceló, con la muerte de Pedro II en la batalla de Muret ( 1213), el gran sueño de un estado occitano- aragonés. / . Institut d'Estudis Occitaris (IEO). Chantilly (Francia).

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