Gente
Paul McCartney
ha despedido a los guardaespaldas que contrató a raíz del asesinato de su ex compañero en el conjunto The Beatles, John Lennon, porque esta protección dañaba su vida privada. "No soy un maniático de la seguridad. Prefiero tener libertad de movimientos para ir adonde desee y cuando me apetezca", señaló el músico de Liverpool, al tiempo que manifestaba que "la gente que contrata los servicios de un guardaespaldas está más sujeta a la curiosidad pública que aquellos que viven en el anonimato". Al igual que su esposa, McCartney desea que sus hijos vivan en un ambiente normal, fuera de las presiones que conlleva la fama.


























































