Sobre el aborto
Europa envejece Salvo en Irlanda, Portugal y España, el número de hijos por pareja es ya inferior al 2,1 -tope mínimo, según los expertos, para que la población se mantenga al mismo nivel-. Y sigue descendiendo. Resultado: la mortalidad es superior a la natalidad, y el llamado relevo generacional ya no se produce.En Alemania Occidental, la población, que actualmente es de sesenta millones, de seguir el ritmo actual, dentro de un siglo apenas llegará a los veinte.
En Italia nacieron en 1965 1.018.000 niños. En 1978 apenas se llegó a los 750.000.
Y el mismo panorama se presenta en Francia, Reino Unido, Austria, Suecia, Bélgica, etcétera. Y, fuera de Europa, en Estados Unidos y Canadá.
¿Y en España?
Según el censo de población recientemente presentacio por el director del Instituto Nacional de Estadística, la natalidad en nues,tro país ha caído también drásticamente en los últimos diez años, habiendo disminuido el número medio de hijos por mujer de 2,79 hasta 2,16. (Recordemos que 2,1 es el tope mínimo.)
¿Qué fue de aquellas previsiones catastróficas de "no cabremos", "hay que cortar, no importa por qué medios, el crecimiento salvaje de la población, pues de lo contrario vamos al desastre"? Porque el verdadero problema hoy no es.el de la explosión demográfica, sino el contrario, el de la implosión, el de la involución demográfica, que pone en grave peligro la supervivenciá de todos esos países que son cabeza de la humanidad.
Europe envejece. Disminuye el porcentaje de niños y jóvenes y aumenta el de ancianos. Con todo lo que ello significa en cuanto a incremento de conservadurismo, detención del progreso cultural y técnico, disminución de la iniciativa, de la vitalídad y del espíritu creador, reducción drástica del mercado y de la producción, etcétera. ¡Buen servicio han hecho y siguen haciendo ala civilización occidental los propagandistas -por negocio o por ideología- de los anticonceptivos, del control de natalidad y del aborto!/


























































