Por primera vez, un tribunal francés concede la extradición de un presunto "etarra"
El tribunal francés que examinó en París la demanda de extradición de Tomás Linaza, presunto iniembro de ETA Militar, acusado de la muerte de seis guardias civiles, de la de un concejal de Irún, de un delito de robo a mano armada y otro de colocación de explosivos, consideró que los hechos objeto de la petición son demasiado graves para evitarla y no pueden calificarse de naturaleza política, por lo que se pronunció favorablemente a la extradición. Es la primera vez desde 1977 que la justicia francesa está de acuerdo en una demanda española de estas características. La devolución de Linaza depende ahora de la decisión última del Gobierno francés.Para el tribunal, cada tino de los delitos detallados en la demanda de extradición sería castigado en Francia con varias penas de muerte o con cadena perpetua, al tiempo que considera los hechos de que se acusa a Linaza como «vulgares crímenes de delito común».
A partir del momento en que la justicia se declara favorable a la extradición, el proceso a seguir, según la ley francesa, es el siguiente: el ministro de Justicia elabora un decreto a partir del texto emitido por el tribunal. Una vez firmado, el titular de Justicia lo transmite al Gobierno -es decir, al primer ministro, Pierre Mauroy-, y será el Ejecutivo quien acepte o no la opinión de la justicia.
Entre 1977 y 1981, el Gobierno español había solicitado un total de veintinueve extradiciones contra personas presuntamente relacion adas con actividades terroristas. En ninguno de los casos hubo sentencia favorable de los tribunales franceses ni, lógicamente, decisión del Gobierno francés. De ahí la importancia que se concede a la sentencia de ayer.
Los abogados de Tomás Linaza presentarán de inmediato, ante el Consejo de Estado francés, un recurso sobre la sentencia del Tribunal de Apelación de París. Las dos principales coaliciones de la izquierda abertzale, Herri Batasuna y Euskadiko Ezkerra, se mostraron ayer contrarias a la entrega de Linaza a la policía española. La primera de ellas calificó la sentencia como «un acto orientado a contentar a la derecha francesa, al Gobierno español y a su embajador, Felipe González», al tiempo que exige de todos sus militantes una «fuerte respuesta popular».ç
Página 11


























































