Control de gestantes
La ciudad es grande dentro de su comarca y en ella hay un centro médico de importancia, la residencia sanitaria.Virgen del Puerto; acudí confiado a este centro, primero para control de gestación de la madre e ilusionado posteriormente a recibir al ser que aumentaría mi familia. Once meses hace que salí del centro llevándome a casa una hija disminuida para toda la vida, a pesar de los esfuerzos y atenciones prestados por médicos y equipo por los que fue recibida nada más nacer. En este tiempo transcurrido en que he pensado, comentado y escuchado, vivido una continua incertidumbre y desasosiego, no hallo justificación a lo sucedido cuando se tienen tantos años de experiencia en la especialidad; desde tiempos remotos a la actualidad, y de personas profanas a las más sabias, es conocida la importancia que tiene la atención al ser cuando aún vive en el vientre de la madre los últimos días antes de nacer.Once meses hace que salí del centro con mi hija muerta en vida, muerta a la luz, al sonido, a la palabra, al equilibrio, al tacto, a la inteligencia, y viva en su sistema circulatorio, respiratorio y digestivo, su desarrollo y su físico normales; en el transcurrir de este tiempo, del centro donde nació no tengo aún el diagnóstico definitivo, habiendo recibido una información poco clara sobre las causas de las deficiencias apuntadas, vaguedades e imprecisiones, explicaciones a medias y en términos difusos.
En estos momentos, en que por el centro desconozco los motivos de la disminución, pido a través de este escrito, y no para mi hija sin solución (destruido el cerebro), los máximos cuidados y atenciones hacia las madres gestantes, y la mayor entrega en el hacer diario para que los seres nazcan en óptimas condiciones, cual merecen las familias que acuden confiadas al mencionado centro./


























































