El cardenal de Sevilla desmiente que la Iglesia vaya a influir en la ley de divorcio
El cardenal arzobispo de Sevilla, José María Bueno Monreal, afirmó ayer a través de una emisora local que la Iglesia católica no intenta influir en la legislación civil sobre el divorcio, pero que este tema es objeto de preocupación pastoral por parte de los obispos católicos españoles.
En unas breves declaraciones realizadas a Radio Sevilla, Bueno Monreal precisó que «son los legisladores los que habrán de ver hasta qué punto sus leyes pueden estar en contraste con las normas de la Iglesia, dado que los que han de cumplir esas leyes civiles son, en su inmensa mayoría, católicos».
Para el cardenal, si las Cortes aprueban alguna forma de divorcio, el problema que se plantea a la Iglesia es cómo habrán de ser tratados los católicos divorciados que intenten contraer nuevo matrimonio según las leyes de la sociedad civil «lo, cual es contrario a las normas de la Iglesia».


























































