Un gitano residente
en Bélgica parece haber conseguido el récord de multas de tráfico: 43 en un solo día, además de veintinueve infracciones por agresión y desacato a la autoridad. François Jacques trabaja en la destrucción de coches viejos, pero el día 12 de septiembre de 1979 decidió dedicarse a destruir vehículos que todavía estaban en buen uso. Bajo los efectos de la bebida, sin permiso de conducir, al volante de un coche sin matrícula, sin documentación y sin seguro, François Jacques emprendió un apasionante paseo por Lovaina. Tras varias colisiones con otros coches y sustos a los peatones se originó un auténtico rodeo cuando la policía iníció su persecución. Incluso detenido siguió cometiendo infracciones al agredir e insultar a los agentes de policía e intentar evadirse de la comisaría. Vista su causa, los 72 delitos le valieron una condena de seis meses de cárcel, dictada por un tribunal de Lovaina. Pero también consiguió llamar la atención de la universidad de esta ciudad: un catedrático de Derecho pidió el texto del proceso para utilizarlo como ilustración práctica en el estudio de las contravenciones al Código de Circulación.


























































