La emoción presidió el Tempus-Estudiantes
La emoción y la incertidumbre fueron los protagonistas del encuentro que disputaron Tempus y Estudiantes, en el que la entrega y el espíritu de los jugadores superó a la calidad del juego. Ambos equipos jugaron de poder a poder con constantes alternativas en el marcador, que obligaron a los entrenadores a agotar toda clase de recursos tácticos y estratégicos, que en la mayoría de las ocasiones dieron resultados positivos.El Estudiantes, con Nacho Pinedo en gran figura y como magistral director de juego, hizo más baloncesto que su rival, e incluso anotó cinco canastas en juego más que el Tempus, pero la gran diferencia de lanzamientos de tiros libres en uno y otro equipo hicieron que el marcador reflejase esa mínima ventaja. Los porcentajes de los dos equipos en este aspecto fueron realmente buenos y se contradicen con los muchos errores que uno y otro cometieron a lo largo de los cuarenta minutos.
Tempus volvió a apoyarse en la velocidad, la fuerza de Gastañaga, los puntos de Simon -él solo lanzó catorce tiros libres- y, como casi siempre, la gran actuación de Del Corral. La gran labor de Nacho Pinedo en el Estudiantes hizo que todo el equipo rindiese por encima de lo habitual.


























































