Fotonoticia:
Leivinha, en el suelo, grita su dolor,
tras ser alcanzado por Astrain. El rubio brasileño mejoró algo con respecto a sus anteriores partidos, pero su juego no pudo lucir en un bronco partido, en el que cada jugador, al recibir el balón tenía que cuidarse, antes que nada, de salvar el patadón del rival más cercano. Entre los dos atléticos se ha establecido ya una antipatía innegable, posiblemente consecuencia de las distintas políticas en lo que respecta a los extranjeros. En un lado, todos vascos; en el otro, muchos sudamericanos. Y cuando en medio cae un árbitro incompetente...


























































