Reinvención de la censura previa en Gran Bretaña

La todavía no nata película sobre la vida sexual de Jesucristo, que un cineasta danés pretende hacer en Gran Bretaña, se está enfrentando en este país a un curioso proceso de censura previa. En realidad, en este país existe la censura y es extremadamente conservadora en algunos casos. Películas como Deep, Throat, de Linda Lovelace, o Historie d'O tienen que ser vistas por los ingleses, como por los españoles, en los cines de París, porque jamás llegan a Londres. Otros filmes que se muestran completos en las pantallas europeas reciben aquí cortes.
Lo que se ha pretendido hacer con el filme que Jens Thorsen quiere realizar en Gran Bretaña sobre la vida de Jesucristo es muy diferente. Se trata de prohibirle al director danés que como ciudadano del Mercado Común tiene permiso de trabajo garantizado en este país, que ruede sobre suelo inglés.
El polémico filme de Thorsen ha sacudido a la opinión pública británica incluso antes de nacer y ha desplazado de las columnas editoriales y de los espacios dedicados a las cartas al director los otros temas cotidianos de la actividad de este país.
The Times, que fue el periódico que a principios del mes pasado publicó un informe sobre la progresiva secularización de la sociedad británica, condenó el proyecto de Thorsen, como casi todos los periódicos ingleses, porque iba a herir los sentimientos de los espectadores de este país. Las cartas recibidas por los diarios son más polémicas, porque no todo el mundo parece estar de acuerdo con esta forma de censura previa.


























































