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Victor Osimhen, el nigeriano ídolo del Galatasaray turco que amenaza con sus goles al Atlético de Madrid en la Champions

El jugador más caro de la historia del fútbol en Turquía, fichado procedente del Nápoles por 75 millones de euros, es la principal preocupación para la defensa rojiblanca

Victor Osimhen

Dos lonas estampadas situadas en uno de los fondos del estadio del Galatasaray delatan la idolatría del fútbol turco. En una de ellas está estampado el rostro de Ali Sami Yen, el fundador del club en 1905 que bautiza el coliseo del campeón turco. La otra lona inmortaliza el rostro de Metin Oktay, apodado metafóricamente el Rey sin Corona, máximo goleador de la historia de la entidad y considerado el mejor jugador de siempre en el fútbol turco. El fanatismo pasional de los hinchas del Galatasaray tiene en el goleador Victor Osimhen (Lagos, Nigeria, 26 años) su último tótem. En verano, cuando el presidente de la entidad anunció que el atacante africano ya era de su propiedad tras jugar su primer año a préstamo, el aeropuerto de Estambul fue invadido por miles de aficionados del Galatasaray. Los 75 millones de euros que el club de la orilla europea del Bósforo desembolsó al Nápoles se convirtieron en la transferencia más cara jamás pagada en Turquía por un futbolista. El pago, realizado gracias a patrocinadores e inversores particulares, sorprendió en la industria y en el mercado del fútbol europeo.

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Osimhen firmó un contrato de 15 millones de euros netos a los que se añaden otra decena más procedente de espónsores y derechos de imagen. Las cantidades totales del trasvase eran impensables para cualquier club de la Superliga turca, pero hasta los hinchas han contribuido a hacer viable la compleja operación de financiación. El club puso a la venta una caja que contiene una camiseta del ídolo nigeriano, una bufanda y una réplica de la máscara que utilizaba desde que en 2021 un encontronazo con Skrinniar, central del Inter de Milán, le sacó un ojo de la órbita y su rostro debió ser reconstruido con seis placas y 18 tornillos de titanio. Con la venta de ese pack mitómano el Galatasaray ya había recaudado en septiembre algo más de seis millones de euros y esperaba triplicar la cifra. Las máscaras también pueden adquirirse de forma individual a un precio que ronda los diez euros.

A la espera de poder vender los terrenos de la Ciudad Deportiva que también lleva el nombre Oktay, valorados en unos 500 millones de euros, el Galatasaray hizo este verano una ampliación de capital por valor de 170 millones de euros que contribuyó a la realización del fichaje de Osimhen y sanear el club. El presidente del Galatasaray, Dursun Özbek, comentó sobre los acontecimientos en un comunicado publicado en las redes sociales del club: “Cuando asumimos el cargo en 2022, prometimos lograr la independencia financiera del Galatasaray. Hoy, mis compañeros y yo nos sentimos muy orgullosos de haber cumplido esta promesa. El Galatasaray ha liquidado los préstamos e intereses devengados en virtud del Acuerdo de Reestructuración de la Unión Bancaria y se ha retirado del mismo”, anunció su presidente, el millonario empresario Dursun Özbek.

Osimhen, que ya contribuyó con sus 31 goles a que el Nápoles ganara el Scudetto 33 años después de la era Maradona, fue crucial en la conquista de la última Superliga turca con 34 tantos. “Osimhen ha vuelto” advirtió este martes Diego Pablo Simeone ante el partido del Atlético en Estambul (18.45, Movistar) y en referencia al regreso de la estrella nigeriana de su periplo en la Copa de África de Naciones. Al Cholo, le preocupa Osimhen y sus abastecedores, los afilados extremos Leroy Sané y Yilmaz. “Osimhen jugará, hizo un buen entrenamiento”, dijo este martes el técnico del Galatasaray, Okan Buruk. El preparador turco ha sido una figura esencial en la adaptación al club y al fútbol turco de un delantero que estaba llamado a jugar en uno de los grandes de Europa. Ninguno le ofertó las cantidades que le paga el Galatasaray, algo tan imposible como creer que cuando buscaba botas de fútbol en los cubos de basura o vendía agua por los calles de Lagos llegaría al fútbol profesional europeo.

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