Ir al contenido
_
_
_
_

Nairo Quintana se baja de la bici: “Cada carrera que me falta esta temporada será la gran fiesta”

Ganador de un Giro y una Vuelta, el corredor colombiano del Movistar anuncia que dejará el ciclismo al acabar el año

Nairo Quintana, campeón del Giro de 2014.Bryn Lennon (Getty Images)

Con el semblante serio, más bien apenado, pero sereno y entero, Nairo Quintana (Tunja, Boyacá, Colombia; 36 años) apareció este domingo en la sala de prensa improvisada del equipo Movistar en el Hotel Sagaró, donde reposa antes de comenzar este lunes la Volta Catalunya. Lo hizo antes de tiempo y, entre mirada y mirada al reloj —porque debía empezar a tiempo porque hacía streaming para toda su gente de Colombia— sorbía el agua de la botella y se aclaraba la voz, a la vez que le guiñaba el ojo a sus hijos Mariana y Tomás y repetía miradas de complicidad con su mujer Paola. “Es una cita importante para mí y mi familia, para mi país, para mi gente, para los que han estado siempre a mi lado. Hoy he venido a contar que es la última temporada como ciclista profesional. Pero no mi última carrera, así que en cada una de ellas de las que faltan, será la gran fiesta. Lo hago así porque quiero disfrutar con los aficionados de estos momentos tan bonitos”, resolvió el menudo ciclista, 17 años de profesional con un Giro (2014) y una Vuelta (2016) en el zurrón. “La única deuda que tiene el ciclismo con él es un Tour”, resolvió Eusebio Unzue, el director general del Movistar, equipo que le trajo a Europa en 2012 y con el que ahora cierra el círculo. Un director y un amigo, al punto de que los niños de Nairo le llaman “tío Eusebio”.

De discurso pausado, como si necesitara tragar saliva para no romper a llorar —cosa que no hizo—, Nairo leyó una carta a la que tituló Un nuevo comienzo, que evidencia su forma de ser y competir, de afrontar la vida. “Hablo desde ese niño que creció entre las montañas en Boyacá, donde la vida no era fácil, pero sí llena de sueños. De un niño que no tenía todo, pero sí las ganas de salir adelante. Recuerdo el frío de las mañanas, las carreteras largas y una bici que se convirtió en mi compañera de vida… Así empezó todo”, se arrancó el ciclista, que ahora competirá en la Volta y que no tiene claro el calendario del año, por más que no parece probable que vaya a competir en una grande más. Sí lo hará, seguramente y como broche de su carrera con Movistar, en Lombardía al final del curso. Y quién sabe si correrá con Colombia en los Mundiales para despedirse de la bici. “Pero bueno, este tiene unos bemoles más anchos que largos… Veremos cómo avanza el año porque si está para ayudar al equipo, todo es posible”, advirtió Unzue para EL PAÍS.

“En Colombia aprendí que no solo era un deporte sino que era una forma de vida. Y en 2012 tuve una oportunidad que cambió todo: Movistar confió en mí. Era el comienzo de un sueño más grande nunca imaginado. Momentos que marcaron mi vida y la de un país, victorias no solo mías, sino de un continente y Colombia entera”, prosiguió Quintana, feliz por acabar donde empezó: “Significa cerrar un ciclo con el corazón lleno”. Por el camino muchos triunfos y también un topetazo que estuvo a punto de costarle la vida —“ha sido un viaje hermoso con subidas y bajadas como en el ciclismo”, resolvió Nairo—, y recuerdos y rivales y amigos de por vida. “Siempre he dicho que Contador fue un rival muy fuerte. Le admiré mucho por sus habilidades y por su estrategia porque buscaba cada momento para poder derrotarte. También está El Bala (Alejandro Valverde), que no fue mi rival sino mi compañero, que tenía una fortaleza increíble y que cuando llegué a Europa era mi ídolo. Pero había más, como Purito, Froome…”, deslizó Quintana, que también citó la grandeza de Sagan. “Pero de mi generación quedamos tres o cuatro. Ahora me voy yo y en unas semanas los otros… Se acabó esa generación”, añadió.

Cuando acabe el curso, Quintana tiene claro que no se quedará quieto, que no se apoltronará en el sofá a ver la vida pasar. “He estudiado en Sergio Arboleda, en la escuela Bussines School. porque la vida va más allá de la bici. El ciclismo ha sido mi vida, pero no el final de mi historia. No es una despedida, es el comienzo. Quiero crear empresas, abrir oportunidades, apoyar el deporte competitivo y recreativo. Devolver a los jóvenes todo lo que el ciclismo me dio”, enumeró, antes de explicar que le gustaría que le recordaran “como un ciclista luchador que quería ganar, representar a su país y que su equipo estuviera en lo más alto”.

Boyacá es para Vivirla, Café de Colombia, Movistar, Arkea y de nuevo Movistar han sido sus equipos. Los triunfos abundantes. Y los amigos que deja por el camino, incontables.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_