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Euroliga-NBA: los aficionados y Pau Gasol entran en la guerra del baloncesto europeo

Las peñas del Real Madrid se manifiestan en contra de la alianza con la Liga estadounidense mientras el expívot impulsa la nueva competición

Hezonja anota ante el Barcelona en el último clásico de la Euroliga

La guerra del baloncesto europeo sigue sumando actores. Y no unos cualquiera. Los últimos en entrar en escena agitan otra vez el tablero en el que la Euroliga y la NBA dilucidan el futuro de la canasta en el continente. El lunes por la noche, tres grandes peñas del Real Madrid (Berserkers, Ojos del Tigre y La Gran Familia) emitieron un comunicado conjunto en el que se manifiestan en contra de una posible alianza del club blanco con la NBA para enrolarse en la nueva competición que la Liga estadounidense espera crear en Europa a partir de 2027 y para, de este modo, dejar la Euroliga. “Nuestra apuesta es por un baloncesto en Europa en el que podamos enfrentarnos a los equipos históricos y con tradición baloncestística. Y, a día de hoy, ese no es el planteamiento que parece que ofrece el proyecto de NBA Europa en el que, de la actual Euroliga, solo estaría el Real Madrid. Irnos solos a esa nueva competición sería un error… El Real Madrid debe jugar siempre en la máxima competición continental y eso, a día de hoy, no lo puede ofrecer el proyecto NBA Europa. Genera más sombras que luces en el aspecto deportivo y el económico”, expresaron los aficionados.

La postura de los seguidores de los grandes clubes es un asunto capital en el conflicto. Por primera vez en los meses que dura la batalla, los hinchas de una entidad han hecho pública su opinión sobre el bando que debe elegir el club. El Real Madrid es una pieza clave y estratégica en el rompecabezas, el campeón de campeones, el equipo con más Copas de Europa (11, por ocho el CSKA y siete el Panathinaikos) y el único entre la nobleza europea que ha dado pasos más o menos significativos hacia la NBA. “El club trabaja en un plan a tres años. En el despacho me consta que la mirada está con muy buen criterio a medio y largo plazo”, afirmó el técnico madridista, Sergio Scariolo, antes del último clásico de la Euroliga. En una entrevista en As el pasado verano, poco después de su llegada, expresó: “El cambio estructural dentro del club demuestra una modernización y una mirada más hacia la forma de hacer las cosas en la NBA. El funcionamiento general de la sección va en esa dirección. Mi experiencia en la NBA puede ser útil”. Scariolo, ayudante en Toronto Raptors entre 2018 y 2021, y ganador del anillo en 2019, ha firmado por tres temporadas.

El anhelo del presidente, Florentino Pérez, es unir dos marcas mundiales: NBA y Real Madrid. Aunque la unión puede significar abandonar la Euroliga y jugar un año de transición en la Champions que organiza la FIBA, aliada del gigante estadounidense. Esos planes, sin embargo, chocan con el sentir del aficionado blanco, contrario a que su equipo, el mayor símbolo europeo de la historia y la tradición en el baloncesto continental, renuncie a jugar cada temporada por ser campeón de Europa. El caso recuerda al generado con la Superliga de fútbol impulsada por Florentino. Entonces fueron los hinchas ingleses quienes tumbaron rápidamente el proyecto. El baloncesto puede ir por el mismo camino si se manifiestan más aficionados de los grandes clubes, griegos y turcos sobre todo, además de Madrid y Barça.

Precisamente, el club azulgrana se ha comprometido de palabra a seguir en la Euroliga 10 años más, hasta 2036, aunque se reserva, como todos, una cláusula de salida asumible. Ni siquiera la mediación de Pau Gasol ha servido para convencer al Barça, por ahora, de un cambio de opinión. El expívot participó este pasado domingo en Londres en una reunión entre Adam Silver, comisionado de la NBA, y directivos barcelonistas con motivo del partido Orlando-Memphis en la capital inglesa, un encuentro que siguió al que se había jugado tres días antes en Berlín. Pau, que jugó 18 temporadas en la meca del baloncesto, ganó dos títulos y tiene su camiseta retirada en los Lakers, impulsa el proyecto de la NBA europea como buen conocedor de los dos mercados.

La batalla es deportiva y también económica. Barcelona, Madrid, Fenerbahçe y Asvel han dejado pasar el límite del 15 de enero establecido por la Euroliga para firmar bajo determinadas condiciones el acuerdo que les une hasta el 30 de junio. El Barça está cerca de seguir y el Madrid duda, una escisión que deja en el aire el futuro del clásico en la competición europea. La NBA europea planea nacer con 16 conjuntos fijos y cuatro variables que accederán a través de la Champions y las Ligas nacionales. Todos, en cualquier caso, deberán poner el dinero de su bolsillo, según dijo Silver en Berlín: “La financiación procederá inicialmente de los clubes miembros, de sus inversores. Si lanzamos con éxito esta Liga, tardará un tiempo en ser rentable”.

La sentencia cayó como un jarro de agua fría y contribuyó a ese comunicado de las peñas del Madrid contra la NBA. El coloso norteamericano no solventaría, pues, el agujero económico que para muchos clubes es la Euroliga: el Madrid campeón del curso 2023-24, por ejemplo, perdió 27,8 millones de euros pese al triunfo. “A los clubes les cuesta mucho cuadrar las cuentas y la NBA es la organización deportiva en el mundo con más capacidad para generar negocio. La Euroliga es una gran competición, pero ese ecosistema tiene un 60% de pérdidas. Eso no es sostenible. La NBA viene a solucionar ese problema”, explicó recientemente en EL PAÍS el presidente de FIBA Europa, Jorge Garbajosa. Ettore Messina, directivo en el Olimpia Milano, receló: “La NBA no es Papá Noel”.

Este pasado lunes, la NBA reunió en Londres a clubes e inversores. Acudieron Madrid, Barça, Panathinaikos, Bayern, Olimpia y Alba Berlín, además del AC Milan de fútbol (representado por Ibrahimovic) y el Fondo Soberano Saudí, PIF. Las negociaciones continúan. Según la BBC, Manchester United y Manchester City han rechazado la idea de crear un equipo de baloncesto para jugar en la nueva Liga. Ya tienen la experiencia de la Superliga que enfureció a los hinchas británicos. Ahora son los aficionados del baloncesto quienes empiezan a levantar la voz.

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Sobre la firma

Juan Morenilla
Es redactor en la sección de Deportes. Estudió Comunicación Audiovisual. Trabajó en la delegación de EL PAÍS en Valencia entre 2000 y 2007. Desde entonces, en Madrid. Además de Deportes, también ha trabajado en la edición de América de EL PAÍS.
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