Lima Negra: talento de bar y desparpajo, la nueva banda de Granada que te romperá el corazón
Bajo el prisma ecléctico de Los Rodríguez, Javi Sola y Juan Carlos Ruiz, dos gamberros salidos de los británicos The Gulps, enganchan en su disco de debut con canciones rumbosas y contagiosas, como esas noches febriles y festivas que se estiran hasta el amanecer


Cuando se estrenó en 2016 el documental En Granada es posible, el sentido homenaje que las hermanas Cristina y María José Martín grabaron para explicar la grandeza de la escena musical de la ciudad, se plantearon dos teorías para intentar entender por qué en la maravillosa y pequeña Granada salían tantos grupos y artistas tan interesantes, tanto en personalidad como en calidad: el agua y los bares. El agua y su mineralización fue una idea peregrina que lanzó con su sorna habitual Antonio Arias, de Lagartija Nick. Los bares fue la idea que quedaba defendida por la mayoría, incluido el propio Arias, como auténtico hilo de conexión de realidades y talentos.
De agua, y mucho menos de su mineralización, no saben tanto Lima Negra como de bares. Este grupo recientemente formado por Javier Sola y Juan Carlos Ruiz es la última gran propuesta salida de la misma ciudad que vio nacer a Enrique Morente, 091, Los Planetas, Lagartija Nick, Niños Mutantes o Lori Meyers, entre otros muchos. Una auténtica bocanada de aire fresco, repleta de canciones rumbosas y contagiosas, como esas noches febriles y festivas que se estiran hasta el amanecer.
Jóvenes y con desparpajo, Sola y Ruiz vivían en Londres con su otro grupo, The Gulps, cuando decidieron trasladar sus bártulos a Granada porque echaban de menos el sol, la comida casera, la luna lunera y los bares canallas. Ambos son riojanos y se conocieron como “dos gamberros y amantes de la música”, en palabras de Sola, en los pasillos del colegio al que iban en Calahorra. Sus raíces musicales apuntaban bien dispares: Javi Sola creció de adolescente con alma sixtie, fascinado por Yardbirds, Turtles o Hollies, mientras que Juan Carlos Ruiz lo hizo con Iron Maiden o el rock radical vasco. Ambos se juntaron para formar su primera banda y pronto se obsesionaron con irse a Inglaterra a buscar un sitio. Lo consiguieron: formaron The Gulps, un grupo que se hizo fuerte en la escena londinense hasta el punto de ser fichado por Alan McGee del sello Creation, el mismo que descubrió a Oasis, Primal Scream, The Libertines, The Jesus & Mary Chain y Teenage Fanclub. Al tiempo, los gamberros riojanos se las veían hasta las tantas con los gamberros británicos en The Monarch, el desaparecido pub del barrio de Camden, meca del indie rock londinense. Todo palabras mayores para apenas unos imberbes. De esta forma, llegaron a girar con Happy Mondays o The Fratellis.
Sorprende mucho, por tanto, cómo Lima Negra ha brotado como un proyecto con ese espíritu tan granadino, por variopinto y colorido en su porte canalla. Porque sorprende ver cómo Sola y Ruiz han dejado aparcado su rock de sota, caballo y rey para mostrar una cara de muchas más aristas en su disco de debut, Peligros, publicado por Montgrí, el mismo sello de Cala Vento. Un primer álbum que destaca por su eclecticismo, enredado alegremente y con esmero en distintos géneros como el rock, el flamenco, la cumbia, el tango o la rumba. Difícil clasificarlos, fácil disfrutarlos.
En 2025, tuve la oportunidad de coincidir con Javi Sola en varias ocasiones en Granada y pude conocer el proceso de grabación de Peligros, registrado en Producciones Peligrosas, estudio situado en el pueblo granadino de Peligros. En conversaciones pude apreciar esa necesidad de “salir del género cerrado” ya transitado en The Glups y “acercarse a la realidad de otros ritmos”, pero manteniendo “las entrañas del rock’n’roll”, ese con aire primigenio y punk. Recuerdo una noche que cené con él y con el productor del disco, José Antonio Sánchez, y la charla se centró en cómo todo iba más lento que las grabaciones en Londres porque buscaban entender las raíces, sacarles el juego a esos estilos, para aplicarles ese ímpetu rockero.
Lo han conseguido. Peligros suena a donjuanes enamorados de Las Grecas y Camarón, que buscan hacerse compadres de Celso Piña y, sobre todo, ser los hijos adoptivos de Los Rodríguez. Por momentos, como en ‘Barbarie en armonía’ o ‘A volar’, es como si el Calamaro más noctámbulo les pagase una ronda por oírlos tocar otra canción de sus buenos aires. Ayudan estupendos colaboradores como, entre otros, el guitarrista flamenco Edu Linares, hijo de Carmen Linares, y Antonio Arias, quien está presente en ‘Me dejó’.
En este sentido, si el disco coge el nombre de la localidad granadina, también coge el espíritu de una palabra que, con nocturnidad y alevosía, bien defienden sus autores en sus letras. Como me explicó Sola: “En las letras contamos nuestras hazañas de antihéroes, gamberros, don quijotes modernos. Son autobiográficas. Destacamos la imperfección del ser humano. Esta sociedad hace ver que todo debería ser perfecto, pero nosotros hacemos un llamamiento al perdón, a ser más tolerantes y menos exigentes. Nos tenemos que dar todos más cariño y pasarlo bien”. Con Lima Negra, la cagada es un derecho. También lo es la diversión.
Diversión seguro que habrá en la presentación de su disco en Madrid el 24 de abril en la sala Hangar 48 y el 28 de mayo en Barcelona. Oportunidades perfectas para apreciar en persona cómo Granada si dando propuestas musicales originales y con pundonor.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.


























































