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Dragones furibundos y lobos solitarios: las películas que marcaron la carrera de Chuck Norris

Al actor fallecido este viernes a los 86 años acumuló una amplia filmografía, esquiva al elogio de los especialistas, pero que lo consolidó como prototipo del héroe estadounidense por excelencia

Chuck Norris peleando con Bruce Lee en un momento de 'El furor del dragón'.Sunset Boulevard (Corbis via Getty Images)

Chuck Norris fue para muchos, lo ha explicado muy bien su familia en el mensaje con el que han anunciado su fallecimiento este viernes a los 86 años, “un artista marcial, actor y símbolo de fuerza”. Durante más de medio siglo de carrera en el cine consiguió convertirse en el prototipo de héroe estadounidense de acción por excelencia, una especie de encarnación de Adán con armas enormes, torsos musculosos y un don para esquivar la muerte. Norris salvó el mundo decenas de veces: rescató a militares estadounidense cautivos en Vietnam en Desaparecido en acción; fue un solitario ranger de Texas que desarmó la banda de un peligrosísimo criminal en McQuade, el lobo solitario; o se enfrentó, también solo, cómo no, a un grupo de terroristas que planeaban una serie de ataques en territorio estadounidense en Invasión USA. Una amplia filmografía (más de 30 películas y alguna serie) que nunca fue aplaudida por la crítica especializada, pero que cautivó a millones de espectadores que disfrutaban de un tipo de cine que servía para personificar los valores de un Estados Unidos conservador, duro y siempre triunfante.

Su llegada a Hollywood y la pelea con Bruce Lee: ‘El furor del dragón’ (1972)

Norris llegó a Hollywood consolidado como un artista marcial. Era campeón mundial de kárate —título que ostentó y defendió durante seis años—, y un experto en diversos estilos de lucha, como tang soo do, taekwondo, judo y jiu-jitsu. También había pasado por el ejercito estadounidense — ahí surge su apodo Chuck (su nombre real era Carlos Ray Norris)— y tenía una cadena de escuelas de kárate, con clientes como Chad McQueen, Bob Barker, Priscilla Presley, o Steve McQueen, que fue quién le animó a convertirse en actor.

Pero si hay un encuentro que marcó su carrera, fue en una demostración de artes marciales en Long Beach (California, Estados Unidos) donde conoció a Bruce Lee, que se convirtió en su amigo, y que luego lo invitó a participar en El furor del dragón (1972), la primera gran aparición cinematográfica de Norris. Hacia del némesis del heroico y siempre ligero Lee, y de ahí salió una de las peleas más famosas de la historia del cine, con el Coliseo Romano de fondo, en la que se golpeaban en pantalla durante 10 minutos. Tenía que ganar Lee, por supuesto, y Norris moría, por primera y única vez, en pantalla. El hombre inmortal nació con una muerte.

Su primer protagónico: 'El poder de la fuerza’ (1977)

Cinco años después llegó el primero de sus muchos papeles protagónicos, en El poder de la fuerza (1977), una curiosa película en la que encarnó a un camionero que busca a su hermano desaparecido en un pueblo corrupto. Claro que no se encuentra con delincuentes comunes, sino con un malvado funcionario público, el juez Joshua Trimmings (George Murdock) y sus secuaces a los que combate con artes marciales. La película tuvo un especial éxito en el circuito de autocines estadounidenses.

El sabor del éxito comercial: ‘Los valientes visten de negro’ (1983)

Su primer éxito comercial llegó con Los valientes visten de negro (1983), en la que encarnó a un excomandante del ejército de Estados Unidos que debe descubrir por qué los miembros del comando que lideraba en Vietnam están siendo asesinados uno tras otro cuando el proceso de paz ya está en funcionamiento. Por primera vez se metía en la piel de un veterano de guerra que defendía a su país. Las reparte de todos los colores a la salud de la seguridad nacional.

La película recaudó 18 millones de dólares, pero a la crítica no le gustó. “Dijeron que era lo peor en 50 años”, contó en una entrevista al New York Times. “Bueno, no era bueno, pero me sentí ofendido. Dije: ‘No intento ser Dustin Hoffman; solo quiero proyectar una imagen de héroe fuerte y positiva en la pantalla’. Fui a hablar con Steve [McQueen, su amigo] y me dijo: en la película hablas demasiado. Demasiados diálogos. Deja que los actores de reparto desarrollen la trama. Luego, cuando haya algo importante que decir, dilo tú, y la gente te escuchará“. Y vaya que le hizo caso.

Dar con el personaje: 'McQuade, el lobo solitario’ (1983)

A este western lleno de artes marciales le debe uno de los apodos que lo acompañó el resto de su vida, “el lobo solitario”, y que define el tipo de personajes que más encarnaría. Siguiendo el consejo de su amigo McQueen, también le imprimió un estilo al personaje que lo acompañaría el resto de su carrera como sello de identidad: respuestas cortas, monosílabos que empezaron a crear a un tipo lleno de misterio y rodeado de leyendas urbanas. Norris hacía del ranger de Texas JJ McQuade, quien lucha contra un peligroso traficante de armas y su banda. Aquí estaba el héroe de acción a la altura de Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger o Charles Bronson.

La consolidación del héroe estadounidense: la trilogía ‘Desaparecido en combate’ (1984-1988) e ‘Invasión USA’ (1985)

Un año después empezó con la primera película de su famosa trilogía: Desaparecido en combate. En la primera entrega, tan sutil como solía ser habitual en él, Norris intentaba la vía diplomática para liberar a los prisioneros de guerra estadounidenses que, después del conflicto, todavía estaban en Vietnam. Al no conseguirlo decidía romper las negociaciones unilateralmente y solucionar a tiros todos los problemas de población del sudeste asiático: mata a todo el que se cruza en su camino y se acabaron las discusiones. Estados Unidos por delante.

Entremedias, grabó Ivasión USA, donde su país es asolado por por tropas uniformadas de la Unión Soviética, Cuba y algún estado árabe no identificado. Se dedican a sembrar el caos con actos terroristas que enfrentan a vecinos contra vecinos, a civiles contra policías y a policías contra civiles. Matt Hunter, un exagente de inteligencia interpretado por Norris, es el único que se da cuenta de lo que está sucediendo. Salva a su país, desde luego.

La consagración será televisada: ‘Walker, Ranger de Texas’ (1993-2001)

Su consagración definitiva no llegó con una película, sino con una serie que tuvo ocho temporadas de 1993 a 2001. Chuck Norris era ahí Cordell Walker, un ranger de nuestros días que se presentaba así: “El arma más mortal en la lucha contra el crimen”. Aquello ya era una demostración del actor convertido en personaje, que luchaba —sí, otra vez, qué más da— contra la corrupción política o los indeseables traficantes de droga. Impasible siempre, repartía leña a discreción. Lo podíamos ver con corbata y en helicóptero, metido en campañas a lo James Bond, o sobre un caballo y conduciendo ganado como si nunca hubiera hecho otra cosa. Chuck Norris haciendo de Chuck Norris.

La autoparodia: ‘Los mercenarios 2′ (2012)

Después su carrera tuvo un pequeño bache importante, estuvo cerca de siete años sin rodar nada. Pero en 2005 surgieron los famosos Chuck Norris Facts que le cambiarían la vida. No fueron sus películas, sino aquello lo que lo coronó como el “hombre más fuerte del mundo”, una auténtica máquina invencible. El actor no renegó de los chistes y memes que lo rodeaban, más bien lo aprovechó para resurgir. En Los mercenarios 2 —que como la primera entrega, reunía a un elenco de destacadas estrellas de acción, muchas de ellas notablemente en el ocaso de sus carreras (Sylvester Stallone, Bruce Willis, Arnold Schwarzenegger, Jean-Claude Van Damme)— regresaba siete años después de su último trabajo con una autoparodia impasible, interpretando a un soldado veterano altamente capacitado y objeto de leyendas urbanas. En algún momento de la película, Stallone le decía: “Escuché que te había mordido una cobra real”. Norris contestaba: “Sí, así fue. Pero después de cinco días de insufrible dolor... la cobra murió”. Seguramente pocas frases han causado tanta risa en las salas.

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