Vida líquida
Es un secreto a voces que Mariano Peyrou (1971) posee una de las escrituras más personales y sorprendentes del panorama actual

Es un secreto a voces que Mariano Peyrou (1971) posee una de las escrituras más personales y sorprendentes del panorama actual. Su nuevo libro, Niños enamorados, está más cerca de las ondulaciones perceptuales de Estudio de lo visible (2007) que de la implosión imaginativa de Temperatura voz (2010), dos obras que le permitieron escapar del infierno de las jóvenes promesas para ingresar en el limbo de las no tan jóvenes evidencias. El discurso de Peyrou se complace en las rupturas lógicas y psicológicas, en el juego de las ambigüedades y en el placer de lo discontinuo. Así, el sujeto reflexivo y reflejo de Niños enamorados se va desvelando en composiciones extensas pero fragmentarias, cuyo fraseo recuerda a las desviaciones imprevistas del free jazz.
Consciente de la imposibilidad de dotar a la experiencia de un orden narrativo, el autor adopta una doble estrategia: una contemplación verbal de la realidad (“La mirada se llena de palabras”) y un efecto de irrealidad que desactiva toda concesión anecdótica: “Esto es lo que se hace: / trabajar lo real hasta convertirlo en imaginario”. La desconfianza frente a los excesos interpretativos no impide que su volumen se llene de alegorías cósmicas o domésticas: el mito de una caverna donde se proyectan los ecos del mundanal ruido (‘El miedo tranquilo’); una parábola budista que desemboca en la ataraxia (‘Rama’), o los residuos de una autobiografía líquida (‘El sótano del cielo’). Curado de espantos posmodernos, Peyrou avanza entre la sinuosidad silogística, la ironía sesgada y una rotundidad declarativa que flirtea con el aforismo: “El amor es una estructura lingüística”, “abstracto es lo concreto / fuera de contexto”. Las sutilezas y los matices de Niños enamorados podrían hacernos pensar en una “poesía para poetas”, ese subgénero que se muerde la cola. En estas páginas hay mucho más que teoría sobre teoría: una reivindicación de los vínculos, un estudio de las conductas humanas y la cadencia de un tiempo interior que se parece a la melancolía.
Niños enamorados. Mariano Peyrou. Pre-Textos. Valencia, 2015. 60 páginas. 11 euros.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
Otros incendios como el de la tragedia en los Alpes suizos que provocaron las bengalas y la pirotecnia: de Tailandia a Argentina
Petro desafía a Estados Unidos al geolocalizar uno de los bombardeos a lanchas en el Pacífico
Víctor Hugo Borja será el nuevo titular de la Cofepris
Un fémur de siete millones de años reaviva una larga y feroz guerra científica sobre el origen del bipedalismo
Lo más visto
- Ayuso bendice un campus universitario de los ‘kikos’ y del Comité Olímpico Español rechazado en cuatro ciudades españolas
- Trump se burla de George y Amal Clooney por convertirse en ciudadanos franceses: “Son dos de los peores pronosticadores políticos de todos los tiempos”
- Trump avisa de que está preparado para atacar Irán si sigue la represión de las protestas y Teherán amenaza con “caos en toda la región”
- Los cuatro puentes largos que hay en 2026 y el resto de festivos del calendario laboral
- Cuerpo anuncia que en enero se aprobará la norma que limita los intereses del crédito al consumo




























































