Entrevista a Carlos Alsina: “La actualidad política me cansa”
El conductor de las mañanas de Onda Cero, tercero en el podio del horario radiofónico de máxima audiencia, retoma el micrófono tras cosechar su mejor dato de oyentes al cierre de la anterior temporada


Tras un decenio al frente de las mañanas radiofónicas de Onda Cero en Más de uno, donde comenzó haciendo dupla con Juan Ramón Lucas —rival suyo a partir de septiembre desde Radio Nacional—, Carlos Alsina cerró la anterior temporada con su mejor marca histórica por encima de 1.600.000 oyentes registrados en la segunda ola del EGM de este año. Ocupa el tercer puesto en el tramo de máxima audiencia en las ondas españolas, tras los 2.763.000 oyentes de Herrera en Cope y los 3.247.000 de Hoy por hoy, que con Àngels Barceló lidera la radio matinal desde la cadena SER.
Más allá de sus sonadas entrevistas políticas, los ecos de Alsina expanden su influencia a través de cientos de miles de reproducciones en las plataformas de audio y un monólogo diario en su programa replicado en redes como TikTok y YouTube. Ha recibido entre otros galardones el reciente Luca de Tena de Periodismo que otorga el diario Abc, el Francisco Cerecedo y varios Premios Ondas concedidos por el grupo Prisa (editor de EL PAÍS). Nació en Madrid hace 55 años, una edad “estupenda para ir dejándolo”, según dijo en la emisión de su programa dedicado al Día Mundial de la Radio celebrado el pasado 13 de febrero. Atiende por teléfono a EL PAÍS horas antes de empezar la nueva temporada.
Pregunta. Tras un mes y medio sin contar la actualidad diaria le supongo encantado de volver el próximo lunes.
Respuesta. [Risa lenta]. Encantado de volver a antena, aunque encantado también de estar de vacaciones. Soy muy feliz cuando no tengo ninguna obligación que atender.
P. ¿Le está dando muchas vueltas al primer monólogo de la nueva temporada o tiene claro a quién se lo va a dedicar?
R. Lo tengo claro. Esperamos que el primer programa sea recoger lo que ha sido el verano y hacer una cierta declaración de intenciones de lo que para nosotros es la radio. Y acercarnos a las personas a las que les han sucedido cosas.
P. Usted ha defendido que se puede ser crítico con Netanyahu sin ser un defensor de Hamás. ¿Dedicará alguno de los monólogos de la nueva temporada a la masacre en Gaza?
R. Sin duda. Le dediqué alguno en la temporada anterior. Se me señala como una persona muy crítica con el Gobierno que haya —y en este caso, es el de Sánchez—, pero en cuanto creo que el Ejecutivo acierta en algo lo digo con claridad. En el asunto de Palestina, el presidente ha mantenido la posición en mi opinión correcta desde el comienzo.
P. ¿Teme que le persiga la sombra del exministro Montoro tras dedicar uno de sus últimos monólogos a desvelar las amenazas que recibió de él?
R. [Risa lenta]. A estas alturas quiero pensar que Montoro ya no tiene ni sombra. Estamos ante un caso claro de justicia con una determinada forma de entender la política: el de esas personas que cuando llegan al poder creen que no tiene límites.
P. Usted hasta en sus ratos libres hace ediciones de programas especiales. ¿Hay vida después de la radio?
R. Hay vida durante la radio. La radio se alimenta de la vida y del día a día de las personas que nos escuchan. La radio no solo es información y actualidad. Eso lo saben muy bien quienes nos precedieron: Iñaki [Gabilondo], Luis [Del Olmo] o Manuel Martín Ferrand en su momento…
P. Precisamente usted ha mostrado en varias ocasiones empeño en distanciarse de esas generaciones anteriores, de las cuales le habría gustado que hubieran preguntado a los poderosos de entonces “por qué nos mentían” como usted considera que hace hoy con los poderosos.
R. En programas de los años 80 y principios de los noventa, el trato del periodista hacia el político que estaba en el poder quizá era, sin dejar de ser crítico, menos descarao.
P. Usted se ha convertido en un entrevistador que esquiva conceder entrevistas.
R. Sé que es mucho más cómodo ser el entrevistador.
P. Sobre todo odia exponerse, dejar cualquier fisura abierta. ¿Siempre ha sido retraído o el éxito le llevó a huir de la exposición pública cuando no está frente a un micrófono?
R. Yo no aspiraba a ser radiofonista o periodista porque aspirase a tener notoriedad social, sino porque me divierte y me gusta. La radio me da la vida.
P. ¿No es abrir cierta fisura personal autoproclamarse como el único periodista en la última campaña de las generales que preguntó a Sánchez por sus mentiras de años atrás y a Feijóo por sus mentiras en el debate electoral? La fisura del ego, por ejemplo.
R. No, eso es un hecho. No hay ningún otro programa de radio o televisión en el que a los dos se les haya preguntado por sus mentiras.
P. Otros colegas sí que les han expuesto a ambos sus falsedades.
R. Sí, pero preguntar al presidente del Gobierno de manera explícita por qué ha mentido seguramente no. Y he recibido críticas por hacerlo.
P. Cuando Telefónica compró Onda Cero se dedicó durante un tiempo a emitir reportajes a las doce de la noche del sábado. ¿Era más feliz allí que en medio del cenagal político español?
R. Soy feliz haciendo radio casi a cualquier hora y casi en cualquier género. Y aquello lo disfruté enormemente, aunque la razón de que me mandaran a ese horario no fue que yo lo disfrutara.
P. Luego vino la compra de la cadena por Atresmedia y su influencia comenzó a crecer hasta hoy, pero donde parece disfrutar más es en el segundo tramo de su programa al margen de la actualidad política.
R. A mí la actualidad política me cansa. Es muy reiterativa y toda la parte informativa exige una dedicación diaria.
P. Juntó para un espacio literario de su programa a Eduardo Madina y Borja Sémper, y ha manifestado lo interesante que sería que Sánchez y Feijóo llegaran a acuerdos. ¿Es usted en el fondo un bienqueda?
R. No piensan eso quienes vienen a ser entrevistados por mí. Lo que sí defiendo es que alimentar la polarización es ir en contra de la normalidad de las relaciones entre las personas.
P. Los 55 años es una edad, según usted, “estupenda para ir dejándolo”. ¿Está cerca su retirada?
R. [Risa lenta]. Cerca no, pero con el paso de los años te das cuenta de una evidencia: lo que no podemos controlar es el tiempo.
P. Muestra sintonía con los competidores que están por encima, ¿pero cuánto le frustra ocupar el tercer puesto en el podio del horario de máxima audiencia en la radio?
R. Si digo que no me frustra en absoluto habrá quien no se lo crea. Me encantaría ser el primero, pero al final al día siguiente tienes que hacer un programa estés en la posición que estés.
P. Permanecer en una posición destacada durante tanto tiempo abre la puerta al riesgo de descreimiento. ¿Se ha convertido en un descreído?
R. En gran medida sí, pero más bien en un gran escéptico de la cosa política que contamos todos los días que de la verdad de la gente.
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