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El almuerzo en La Moneda con amigos que complica a Kast: empezó con la idea de una misa y de izar la bandera chilena

El mandatario invitó el 10 de abril a unos 70 excompañeros de Derecho en la UC. Desde el Gobierno señalan que pagó el menú con sus recursos, pero no despejan si los mozos, a los que Kast agradeció durante el evento, eran funcionarios del Palacio presidencial

José Antonio Kast con parte de sus invitados en el Palacio de la Moneda.Especial

Un almuerzo que el presidente chileno José Antonio Kast realizó para unos 70 excompañeros de la carrera de Derecho de la Universidad Católica (UC) el pasado viernes 10 de abril en dependencias del Palacio de La Moneda, donde el mandatario vive con su esposa, la abogada Pía Adriasola, ha generado una serie de controversias por el uso de la sede de Gobierno para un evento privado. Aunque desde la Administración de derecha se ha señalado que la invitación corrió por cuenta de Kast, con recursos personales, la Contraloría ha oficiado este martes a la Dirección Administrativa de la Presidencia para que explique en un plazo máximo de 10 días si se usaron recursos públicos, qué personal trabajó en la actividad social y dé cuenta de los reembolsos, acogiendo una presentación de tres parlamentarios socialistas: la senadora Daniella Cicardini y los diputados Daniel Manouchehri y Nelson Venegas.

La idea de juntarse arrancó en el grupo el whatsapp de los excompañeros de Kast, llamado Generación derecho UC 84, en referencia al año que ingresaron a estudiar a la universidad, en 1984. Se trata de un chat muy activo, que tiene unos 40 mensajes diarios y que, tras el polémico almuerzo, ha duplicado las conversaciones. El mandatario no está dentro de los contactos: se salió del grupo hace unos años, cuando empezaron sus intentos de llegar a la Presidencia (lo logró en el tercer intento). Pero el que sí forma parte del chat es Rodrigo Pérez, el abogado que dejó la gerencia de Colbún, una empresa de generación y comercialización de energía, para asumir como el principal asesor legal del mandatario en el Gobierno. Es de la máxima confianza de Kast, sumamente querido por sus excompañeros y... uno de principales impulsores del almuerzo, junto a otro miembro de la generación 84.

Primero en el grupo se planteó celebrar una misa por Chile para orar por el nuevo Gobierno. Se programó para el viernes 10, justamente cuando se celebra el izamiento de la gran bandera Bicentenario en la Alameda, frente a La Moneda. Como sería a la hora de almuerzo, se pensó luego acudir a un restaurante. El plan, sin embargo, empezó a cambiar en las conversaciones del whatsapp del curso, donde incluso se propuso almorzar en el casino de La Moneda, y cada uno pagar su comida, lo que se desestimó porque como no está abierto al público, no existen ni máquinas de Redbanc. Eso, hasta que en el chat se informó que Kast y su esposa, también exalumna de la UC, los invitarían almorzar al Palacio presidencial, y que el mandatario correría con los gastos del menú como un gesto a su generación. Es decir, no hubo petición de cuota. El entusiasmo de los abogados llegó a tanto que incluso alguien llegó a plantear la posibilidad de quedarse a alojar en el Palacio de Gobierno, lo que fue desestimado.

Así es como se llegó al 10 de abril. La misa se realizó en la capilla de La Moneda, y fue celebrada por tres excompañeros que hoy son sacerdotes: Patricio Ilabaca, del movimiento apostólico Schoenstatt -al que también pertenecen Kast y su esposa-; Carlos Irarrázaval, párroco de la Parroquia Santa María de Las Condes, ubicada en el sector oriente de Santiago, diocesano; y el jesuita Pablo Walker, capellán del Servicio Jesuita a Migrantes. En el grupo también hay un seminarista. Fue Irarrázaval el que presidió la ceremonia, mientras que Ilabaca y Walker la concelebraron, aunque el jesuita -que leyó el Evangelio lentamente, El desayuno de Jesús resucitado junto al lago- desde el comienzo le aclaró a los organizadores que no iba a participar del almuerzo ni de otra actividad.

Tras la misa, los cerca de 70 excompañeros del presidente fueron invitados por Kast a la ceremonia del izamiento de la Gran Bandera Bicentenario de Chile, en la que participaron funcionarios de Carabineros, en la víspera de su aniversario institucional del 27 de abril, y la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, entre otras autoridades.

De regreso en los salones de La Moneda, los comensales se sentaron en distintas mesas, por grupo, y degustaron un menú de tartar de tomates, puré rústico y plateada al jugo, acompañado de vino tinto. Para los vegetarianos, había lasaña de berenjena. Kast y Adriasola saludaron a todos los asistente mesa por mesa y quienes acudieron recuerdan que les impactó que el mandatario se acordara de los nombres de sus excomapeñeros y excompañeras, aun de quienes no veía desde su egreso. Se tomaron muchas selfies y, en medio del evento, el presidente recibió un regalo: una fotografía de sus años de estudiante de Derecho, en la llamada Fiesta del ombligo, que tradicionalmente se celebraba en la UC cuando llegaban a la mitad de la carrera. En esos tiempos, al jefe de Estado le llamaban Anton.

Durante el almuerzo, uno de los asistentes cuenta que Kast agradeció al personal por su atención. También, relata que el mandatario dijo unas palabras, junto a su esposa, a sus compañeros.

Con los días, sin embargo, el almuerzo se transformó en una complicación. Manouchehri, al recurrir a la Contraloría, criticó al mandatario. “¿Qué viene después? ¿Fiestas de los hijos con el dinero de todos los chilenos? La Moneda no es un fundo”, dijo. Le respondió el diputado Agustín Romero, del Partido Republicano, que fundó Kast. “Hagamos el ejercicio sin nombres. Si hubiera un presidente viviendo en una casa arrendada con la plata de todos los chilenos (por ejemplo, en el Barrio Yungay), donde la luz, agua, gas, los guardias y el personal doméstico también son pagados por el Estado, y hace uno o varios asados con amigos y familiares financiados de su propio bolsillo...¿también lo denunciaría?”, se preguntó. Incluso, al debate entró este martes la exprimera dama Marta Larraechea, esposa del democristiano Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000), quien en su cuenta de X catalogó como “una ordinariez” de parte Manouchehri y la senadora Ciccardin criticar “una comida que el presidente da a sus amigos. ¿Cómo gente así está en el Congreso haciendo leyes importantes para el país?”.

Pero ha sido la portavoz de Gobierno, la periodista, actriz y cantante Mara Sedini, quien ha debido responder a las preguntas de la prensa sobre el evento. Se le ha visto incómoda con el tema. Este lunes contestó: “Como bien dije hace unas horas atrás, la respuesta a la polémica del almuerzo se responderá vía instituciones en la forma y el tiempo correspondiente”, en referencia al oficio de la Contraloría. “Sí quiero dejar una cosa muy clara: les puedo asegurar que ese almuerzo fue financiado por el presidente de la República con sus medios propios”, agregó.

Una pregunta que no respondió fue si esos esos medios propios, es decir, los dineros con que Kast financió el almuerzo incluían a los garzones y funcionarios que trabajan en La Moneda. “El presidente financió el almuerzo con recursos propios y el resto de los detalles se darán a conocer por la vía institucional a Contraloría General de la República, en tiempo y forma establecida”, dijo Sedini desde el Congreso en Valparaíso.

Este martes, Sedini fue otra vez consultada sobre el tema por los periodistas que cubren La Moneda: “¿El almuerzo ya fue pagado?”. La portavoz sonrió, subió las escaleras dentro del Palacio presidencial y contestó a la prensa una insólita frase: “Los quiero demasiado”.

Hubo miembros de la generación que no fueron ni a la misa ni al almuerzo: el abogado constitucionalista Patricio Zapata; el exjuez del Tribunal Constitucional (TC) Gonzalo García; los exministros del primer Gobierno de Sebastián Piñera (2010-2014) Rodrigo Hinzpeter y Rodrigo Álvarez, muy cercano al presidente Kast. Tampoco fue Daniel Stingo, exintegrante de la Convención Constitucional en el primer intento fallido de cambiar la Carta Fundamental en 2022, de la que Álvarez, de la UDI, de la derecha tradicional, también fue parte.

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