El inédito quiebre en Chile entre Boric y Kast a ocho días del cambio de mando
Las versiones contradictorias sobre la información conocida del proyecto del cable chino hacen que la reunión entre ambos termine de manera abrupta en La Moneda


La reunión entre el presidente chileno Gabriel Boric y su sucesor, el conservador José Antonio Kast, ha fracasado este martes en La Moneda. El presidente electo, que asumirá el 11 de marzo, le exigió esta mañana al jefe de Estado que se retracte por haber dicho que le había entregado información sobre el proyecto del cable submarino chino, antes de que Estados Unidos el 20 de febrero impusiera sanciones de revocación de visas contra tres funcionarios chilenos. El encuentro entre ambos, de 22 minutos, terminó abruptamente cuando el mandatario de izquierdas manifestó que no lo haría porque, según explicó Boric luego ante la prensa, es “falso” que no le comunicó a Kast lo que estaba ocurriendo. El republicano decidió abandonar la cita, según ha explicado el ministro del Interior, Álvaro Elizalde. Las reuniones bilaterales entre varios ministros previstas para esta mañana se suspendieron por decisión de la próxima Administración.
“Desgraciadamente”, dijo Boric de inmediato ante los medios de comunicación, “el presidente electo ha llegado a esta reunión exigiéndome que me retracte de los dichos de que yo le había informado respecto de esta situación, antes. Y como eso es falso, y no lo voy a hacer, decidió que las siguientes bilaterales no sucedieran”. El mandatario sostuvo que el 18 de febrero llamó a Kast para señalarle que tenía que hablar varios temas con él, entre ellos el del cable chino, porque ya había advertencias de Estados Unidos. De acuerdo al mandatario, el día 20, cuando eran conocidas las sanciones de la Administración norteamericana, intentó desde Rapa Nui “insistentemente” hablar con Kast. Pero no fue posible “no por motivos de comunicación, sino por falta de voluntad de la contraparte”. Para Boric, por lo tanto, lo sucedido este martes se trata de “acá claramente hay una estrategia de cómo llevar adelante” el traspaso del poder, aunque aclaró que su Gobierno “sigue plenamente disponible, por el bien de Chile, a tener todas las reuniones que sean necesarias”.
Según el ministro Elizalde, Kast ha reconocido la existencia de esa llamada previa del día 18 de febrero, de 16 minutos, cuando Boric lo alertó del proyecto del cable chino y que “había una amenaza del Gobierno de Estados Unidos de aplicar sanciones en caso de que este proyecto prosperara”.
El 20 de febrero, Washington sancionó a tres funcionaros de la Administración de izquierdas, acusándolos de “socavar la seguridad regional” del hemisferio. Entre ellos, al ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz. Boric esta mañana aseguró: “Lo que hemos visto es que van a haber acusaciones de mentiras, de falta de información. Yo les digo: todo eso es falso”. El mandatario dijo esperar que la próxima Administración cambie la actitud en los ocho días que restan para el cambio de mando del próximo día 11.
Kast tiene previsto hablar a las 11.00 horas para dar su versión de los hechos, desde su oficina en el municipio de Las Condes. El presidente electo había llegado esta mañana a La Moneda acompañado de sus futuros ministros de Hacienda, Jorge Quiroz; de Cancillería, Francisco Pérez Mackenna; de Justicia, Fernando Rabat; de Desarrollo Social, María Jesús Wulf; y de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange. Estaba previsto que los futuros ministros sostuvieran reuniones con sus antecesores, lo que, tras la decisión de Kast de abandonar la bilateral con Boric, no ocurrió.
El mandatario de izquierdas defendió este lunes en una entrevista con Meganoticias que, antes de que Estados Unidos sancionara a los tres funcionarios del Ejecutivo, el pasado 20 de febrero, le había comunicado a “semanas antes” a Kast su visión sobre el cable chino. Este martes, sin embargo, la información de La Moneda es que dos días antes de que estallara el caso, Boric abordó con su sucesor sobre el proyecto y las amenazas estadounidenses.
“Hemos sido absolutamente transparentes”, sostuvo Boric este lunes en la entrevista con el canal de televisión Mega. “Como es una decisión delicada dada la situación geopolítica, y una decisión de largo aliento que, independiente de la decisión que tomara nuestro Gobierno respecto a, específicamente, el punto de la concesión, esto igual continuaría en tramitación durante su Gobierno, me parecía importante conversarlo con él”, planteó. El futuro ministro del Interior, Claudio Alvaro, dijo que las declaraciones del presidente saliente “no se condicen con la realidad”. “Respecto al cable submarino chino, no teníamos conocimiento, no teníamos información, y no se transparentó nada de lo que estaba sucediendo respecto a esa materia”, apuntó.
En un principio, cuando Washington sancionó a los tres funcionarios de la Administración de izquierdas, por considerar que el cable chino podría “representar una amenaza a su seguridad”, el canciller Alberto Van Klaveren explicó al embajador estadounidense Brandon Judd que, en realidad, se trataba “de un proyecto que no ha sido aprobado” y que “está en evaluación”. Pero al día siguiente El Mercurio informó que Muñoz había aprobado el 27 de enero la concesión para que la empresa China Mobile pudiese instalar, operar y explotar el cable submarino, aunque 48 horas después de firmar el decreto, fue anulado, argumentando errores técnicos o de tipeo. El Gobierno de Boric defiende que ese decreto nunca llegó a ser visado por la Contraloría —el organismo que debe chequear todos los actos administrativos del Estado—, por lo que, administrativamente, nunca se aprobó.
El futuro ministro del Interior de Kast, Claudio Alvarado, en una entrevista el jueves pasado en Tele 13 Radio, indicó que en la reunión bilateral, del 13 de febrero, entre el ministro de Transportes y Telecomunicaciones de Boric y su sucesor, Louis de Grange, “no hubo ni una sola mención” al cable submarino. El diario La Tercera, además, el fin de semana informó que la actual Cancillería abordó el polémico proyecto en las reuniones bilaterales con el próximo ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna. De acuerdo al diario, el ministro Van Klaveren “fue claro al manifestar el resquemor del ministerio a esta nueva iniciativa por los problemas geopolíticos a lo que se exponía Chile en medio de la disputa hegemónica entre Estados Unidos y China”. Esta información no ha sido desmentida por la Oficina del Presidente Electo (OPE).
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