Ir al contenido
_
_
_
_
La punta de la lengua
Columna

Periodistas en su ‘prime’

La jerga de los narradores acude nuevamente a un anglicismo que desplaza a varias palabras posibles en español

Fede Valverde, durante el partido entre el Real Madrid y el Manchester City del 11 de marzo pasado en el Santiago Bernabéu.INMA FLORES

Lo dicen ahora sobre todo los comentaristas deportivos: “Fede Valverde está en su prime”. “Pedri ha vuelto a su prime”. Y prolongan así la conocida inclinación de los periodistas a emplear términos que van conformando un dialecto gremial realimentado entre ellos y ajeno al habla de su público, al que obligan a un esfuerzo de traducción o deducción innecesario. Por tanto, prime forma parte de lo que aquí hemos venido llamando “periodistismos”.

La locución “en su prime” se refiere a que un determinado deportista se halla, o no, “en su mejor momento”; es decir, lo que expresaría cualquier hablante con un léxico común. No me imagino a una madre diciéndole a su hija, tras las magníficas notas obtenidas: “Hija mía, estás en tu prime”; ni al abuelo que lleva a su nieto a las actividades extraescolares: “Qué gran partido has hecho, Lorenzo, hoy te he visto en tu prime”. Ni mucho menos a la clientela de una carnicería: “Estáis trayendo esta semana muy buena ternera, habéis llegado a vuestro prime”.

Con esta palabra, la jerga peculiar de los narradores acude nuevamente a un anglicismo que desplaza a varios vocablos posibles en español.

Prime se aplica principalmente en inglés como adjetivo, función en la cual el castellano aporta traducciones como “principal”, “primer”, “primordial”, “excelente”, “preferente”… Así sucede con “the prime reason” (la razón principal), “the prime minister” (el primer ministro), “the prime factor” (el factor primordial), “in prime condition” (en excelente estado), “the prime rate” (el interés preferente)… Este adjetivo forma además la locución prime time, periodistismo extendido en las páginas sobre televisión y que cabe traducir como “horario estelar”.

En funciones de sustantivo, prime puede equivaler a “la flor” con el sentido de “lo mejor”: “the prime of life” (lo mejor de la vida, la flor de la vida). Pero el español dispone de más alternativas. Se trata de opciones infrecuentes en el lenguaje semiculto general del periodismo deportivo (que reúne no obstante notables excepciones de comentaristas con un léxico preciso y rico), pero que hallamos a menudo en las críticas de cine, de música, de literatura, de artes plásticas…, en las cuales el lector gozará de un vocabulario más cuidado: “Está en su apogeo como director”, “muestra en este personaje su plenitud”. “ha alcanzado su cénit con esta novela”, “ha llegado al culmen como escultora”. Sería raro encontrar en ese género “está en su prime como director”, “muestra en este personaje su prime”, “ha alcanzado su prime con esta novela”, “ha llegado a su prime como escultora”.

La palabra prime (leída praim) entró en el periodismo deportivo a partir de las redes, tal vez porque los narradores que la repiten quieren hacerse los jóvenes y modernos. La usó también el cantante puertorriqueño Bad Bunny en la canción Nadie sabe, de 2023 (“Ya no estoy en mi peak, ahora estoy en mi prime”), pero es desconocida, y quizá molesta, para millones de hispanohablantes. (Como lo sería peak, que viene a significar lo mismo que prime pero se supone que de una forma efímera).

Habrá oyentes y lectores, sobre todo adolescentes, familiarizados con este anglicismo, y que incluso lo usen para expresar, en una particular nueva acepción, que se encuentran muy satisfechos consigo mismos: “Estoy en mi prime”. Enhorabuena para ellos. Pero habrá otros que, aunque también se vean felices y en armonía con la naturaleza, sentirán que en el preciso momento en que oyen esa palabra, el periodista les acaba de fastidiar el karma.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_