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En el rodaje de la falsa secuela de ‘Autodefensa’: “Los ‘influencers’ son la mitología del mundo actual, pero con fecha de caducidad muy corta”

Berta Prieto y Miguel Ángel Blanca, dos de los creadores de la que es la serie original más exitosa en la historia de Filmin, se reúnen en ‘Segunda temporada’

Ya en 2022, Autodefensa, la que es hasta el momento la serie original más exitosa en la historia de Filmin, fue visionaria en uno de sus diálogos al predecir la reciente polémica en redes sociales que generó la influencer María Pombo tras reivindicar el orgullo de no leer libros. “A ver, tampoco hacía falta ser muy listo para ser visionario en ese aspecto. Era evidente hacía rato”, comenta Berta Prieto. Quien fuera una de las creadoras y protagonistas de esa autoficción que parodiaba su propia realidad y la de su compañera Belén Barenys, se alía de nuevo con el director Miguel Ángel Blanca. Juntos han creado para Filmin un “spin-off encubierto” de aquella parodia de dos hipsters barcelonesas, que lleva por título provisional Segunda temporada.

“No es una historia tan generacional como aquella; esta vez es más transversal”, advertía Prieto a EL PAÍS el pasado mes de diciembre, durante una de las jornadas de rodaje en Barcelona. “Esta vez, exploramos qué le hubiese pasado a la Berta de Autodefensa en un universo paralelo en el que el éxito se le hubiera ido de las manos, se hubiese endiosado y hubiera caído en desgracia", comenta Blanca. A lo largo de siete episodios de unos 30 minutos escritos por ambos junto a Víctor Diago, este proyecto ronda la idea del éxito, el fracaso y las segundas oportunidades.

Al alejarse de la autoficción y no ser estrictamente una continuación de la anterior serie, el personaje principal que interpreta Berta Prieto no lleva su nombre. El punto de partida de toda la historia es Paula Ferrara, quien publicó su primera novela con 21 años, El coño y la navaja. Y se convirtió en un fenómeno generacional, traducida a 10 idiomas. Años después, y tras la promesa fallida de una segunda novela, su editorial decidió detener los adelantos.

A punto de cumplir los 29, muy poca gente se acuerda ya de la cantidad de hilos de Twitter (de haters y defensores a ultranza a partes iguales) que provocó su primera novela. Paula Ferrara sigue siendo escritora. Pero ahora es una escritora fantasma. Parece haber desarrollado una capacidad admirable para dejar de ser ella misma y escribir libros para, según las propias palabras del personaje, “la mayor basura cultural de la reciente historia moderna”: los influencers. En ese tránsito a la madurez, la joven antes frívola y hedonista se enfrenta a una narración más compleja y a un universo más amplio, en el que las responsabilidades crecen tan rápido como sus contradicciones morales.

“Esta serie justamente critica eso, la expectativa que se pone a los personajes o productos culturales que en un momento representaron algo y cómo se les exige que siempre sean lo mismo”, explica Prieto.

Su nuevo personaje, Paula, tiene que escribir el libro a Lil Rogelio, una leyenda del trap patrio que con 30 años ya está en el ocaso de su carrera, tras pasar un tiempo en la cárcel por agredir a un policía. Lil Rogelio va a volver a grabar un disco y un editor millennial ha tenido la brillante idea de que una biografía del trapero podría vender varias ediciones y ponerle de nuevo de moda.

Mientras realizan esta entrevista, los responsables graban las escenas correspondientes al RESET Festival, un evento ficticio que revive a viejas glorias de las redes sociales y que resulta mucho más amable que los recientes Army Awards. En ese festival, además de Lil Rogelio, participan un influencer que un día fue famoso cumpliendo retos virales en los que engullía cantidades ingentes de comida basura y otra que compartía ante la cámara de su móvil sus múltiples operaciones estéticas (interpretada por la Pelopony).

“Da la sensación que el scroll de Instagram ha explotado y han salido todos esos personajes a la realidad", apunta Blanca. Segunda temporada no es parodia de esos personajes, sino una mirada a la paradoja de los tiempos modernos. Como la de esa polémica real con María Pombo que predijeron en su anterior proyecto juntos. “Para nosotros, los influencers son la nueva mitología del mundo actual, pero con fecha de caducidad muy corta", continúa Blanca. “Hemos escrito a estos personajes desde la empatía. No es humor a costa de ellos, sino de las circunstancias”, puntualiza Prieto.

Más ambición en un rodaje minimalista

El equipo de rodaje de esta nueva serie original de Filmin, que llegará a la plataforma en 2026, es de menos de 20 personas. En una de las escenas, la cámara serpentea entre los actores mientras recitan sus diálogos semimprovisados. A pesar del minimalismo de recursos técnicos, Blanca y Prieto aseguran que hay una ambición muchísimo más grande en Segunda temporada, con muchas más localizaciones y un arco de personaje muchísimo más complejo. “Aunque sea algo más ambicioso desde el punto de vista narrativo, el rodaje se mantiene como el de una producción independiente, sin caer en dinámicas de trabajo propias de la televisión comercial”, cuenta su creadora y protagonista.

“Necesitamos estar rodando sin tiempos muertos que nos destruyan nuestro ritmo de trabajo. Queremos salvaguardar la frescura de los actores y el estado de ánimo que genera el reparto”, desvela Blanca, quien ha decidido grabar en orden cronológico para que “los personajes crezcan también a medida que pasan las semanas”.

Para mantener esa naturalidad, han escogido para interpretar a Lil Rogelio a un músico real, Adan Domínguez, conocido como Oktoba. “Los diálogos que nosotros podemos escribir en la boca de un personaje que es un trapero son absolutamente ridículos, así que preferimos trabajar con unas pautas y que él mismo improvise su texto”, cuenta el director de la serie.

La sobrevisitada ciudad que Barcelona, cuyos paisajes “bien podrían ser el timeline de Instagram”, destaca el dúo de creadores, es el escenario de la serie y el ejemplo perfecto de “lo que nos cuesta separar la vida virtual de internet de la vida real y lo difícil que resulta ser genuino, no comportarnos en el día a día como si todos viviéramos para nuestros seguidores en redes”, dice Prieto.

“El escenario de Segunda temporada es nuestra Barcelona, nuestro internet y nuestros influencers. Es el reflejo de una ciudad que ha muerto de éxito, destruida, bombardeada constantemente por obras. Es lo que en cierto modo le ocurre a Paula, que no sabe hacia dónde va”, concluye Blanca.

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Sobre la firma

Héctor Llanos Martínez
Redactor especializado en nuevas narrativas audiovisuales (streaming, pódcast, redes sociales) y en el género documental, creador del blog 'Doc&Roll'. XV Premio Paco Rabal de Periodismo Cultural. Antes de llegar a El País, escribió desde Berlín para BBC, Deutsche Welle, Cineuropa, Esquire o Yorokobu.
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