La Fiscalía pide 15 años de prisión para un hombre que violó a una menor de 13 años con autismo
La madre explica en el juicio que la adolescente se sintió “abatida” y empezó a tener “pensamientos autolesivos”. Un año después, se quitó la vida


La Fiscalía pide 15 años de prisión para un hombre acusado de violar a una menor con trastorno de espectro autista en Vilanova i la Geltrú el 14 de julio de 2024. El acusado, F. de H., de 49 años y que se encuentra en prisión preventiva a falta de otros juicios por robos reiterados, era consciente de que era portador del VIH y hepatitis C. Los hechos ocurrieron por la tarde en pleno espacio público y la adolescente aseguró en su declaración que le había dicho su edad, aunque él lo niega. La víctima se quitó la vida un año después como consecuencia de los hechos, según ha relatado la madre en la vista celebrada este viernes.
La solicitud de pena de 15 años del Ministerio fiscal se basa en un delito continuado de agresión sexual con penetración a menor de 16 años, con agravantes por la edad de la víctima y su discapacidad. Los hechos se produjeron cuando la chica, que había salido a pasear, se había acercado a un grupo de personas que tocaban la guitarra. En su declaración, la joven explicó que había consumido cerveza y marihuana con F. de H., tras lo cual él empezó a besarla, para acabar llevándola a un lugar más apartado y obligarla a practicarle una felación y, a continuación, penetrarla vaginalmente. Después, llegó a decirle que le había dejado “el semen dentro de la vagina”, según explicó la víctima en su declaración en el juzgado de instrucción.
Tras los hechos, la madre vio cómo su hija iba con el hombre hacia la playa —“la llevo a la playa porque dice que no se encontraba bien”, dice que afirmó— y reprendió al hombre, advirtiéndole de la edad y de su vulnerabilidad. Fueron a su casa y más tarde, de madrugada, el hombre contactó por teléfono, a través de WhatsApp, con la menor, que salió de su casa sin avisar a su madre. Cuando esta se dio cuenta de que su hija había abandonado el hogar, gracias a una aplicación de geolocalización, la fue a buscar.
Entonces, fue avisada por un familiar, una tía de la menor, que le dijo que la chica se encontraba con una pareja de mossos d’esquadra. Según ha declarado, su hija parecía “asustada”. En un momento dado, cuando se encontraban en una ambulancia para acudir al centro hospitalario, la adolescente le dijo que tenía dolores en la vagina y preguntó si le iban a hacer “una prueba del embarazo”. Un testigo asegura haber visto tocamientos del acusado a la menor.
La madre de la menor, que ha testificado por videoconferencia y ha evitado escuchar la declaración del agresor, ha apuntado que a raíz de lo sucedido aquel 14 de julio se disparó la “inestabilidad” de la joven, por lo que tuvo que ingresar en un centro terapéutico. Allí, ha proseguido, la psiquiatra le advirtió que la víctima estaba “totalmente abatida” y que empezaba a padecer alucinaciones visuales y auditivas, repitiéndose los “pensamientos autolesivos y suicidas”.
A preguntas del abogado defensor, la madre de la menor ha explicado que el hecho de que saliera de casa sola era una cuestión que estaban trabajando con el terapeuta, “porque era una necesidad” que tenía en momentos de bloqueo. También ha explicado que la menor tenía problemas de “decodificación social” para saber con quién sí y con quién no podía relacionarse.
”Rara y mareada”
El acusado ha obviado en su declaración relatar ninguna agresión sexual y simplemente ha dicho sobre las relaciones: “Nos enrollamos los dos”, asegurando que creía que era mayor de edad y que se sorprendió —“flipé”, ha declarado— cuando le dijeron que no tenía ni 14 años. El padre de la víctima, visiblemente emocionado, ha estado durante toda la sesión en la sala de la Audiencia de Barcelona donde se ha celebrado la sesión.
En su relato de calificación, la fiscal ha destacado que la víctima era “una menor vulnerable”, que las relaciones se produjeron una vez, tal y como declaró, que la víctima dijo que se sentía ”rara y mareada”, y que la cría pidió al acusado que cesara de sus actuaciones. “El acusado sabía del estado de vulnerabilidad de la niña”, ha subrayado. Por su parte, la abogada que representa a los padres de la víctima ha destacado que los informes periciales destacaron el estado de “pánico” en el que se encontraba la menor y “los sentimientos de culpa” a raíz de lo sucedido y el hecho de que abusara de ella sin preservativo.
Por contra, el abogado de la defensa ha asegurado que el acusado no conocía la edad de la víctima y ha rechazado que en el segundo encuentro se produjera ninguna relación sexual ni tocamientos, por lo que ha solicitado una reducción de pena. Ha solicitado la absolución o, por contra, penas de dos u ocho años de prisión.
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